miércoles, 28 de enero de 2026

Las redes de Felipe Caronti


Es una de esas figuras que de tanto haber sido homenajeadas, elevadas a la categoría de pétreo busto venerando, se vuelven ajenas, lejanas, opacas. A esto se suma la relevancia política e institucional que tuvo su hijo Luis, nacido en Bahía Blanca el 9 de septiembre de 1858 y fallecido en Bs As el 2 de septiembre de 1917, y las constantes confusiones entre ambos personajes.

Vamos a tratar de hacernos amigos, acercándonos a través de sus "redes"


Casati et al, Homenaje a Felipe Caronti 1813-1883, Bahia Blanca, 1884

Tomado del "Homenaje a Felipe Caronti 1813-1883", publicado en Bahía Blanca en 1884 a pocos meses de su muerte por su esposa Adela Casati y sus hijos.

Felipe Caronti nació en la ciudad de Como, Italia, el 8 de julio de 1813. Falleció en Bahía Blanca el 16 de octubre de 1883.

- Miembro del gobierno provisorio de su provincia natal, en Italia, en marzo de 1848

- Sargento Mayor de Infantería del Ejército Argentino desde el 4 de enero d 1856

- Socio de la "Societá Geografica Italiana" di Firenze, hoy de Roma.

- Socio corresponsal de la Sociedad Científica Argentina de Buenos Aires

- Socio perpetuo de la "Societá Italiana di Patronato degli Emigrati" di Roma

- Socio fundador de la "Societá di beneficenza pel ripatrio e riabilitazione al lavoro degli italiani indigenti " di Buenos Aires

- Miembro correspondiente del "Instituto Geografico Argentino" de Buenos Aires

- Miembro de la "Associazione Meteorologica" de Turín.

- Socio fundador y honorario de la Biblioteca Bernardino Rivadavia de Bahía Blanca

- Socio fundador del "Club Progreso" de Bahía Blanca

- Socio fundador y presidente honorario de la "Societá Italiana de Mutuo Soccorso" en Bahía Blanca

- Agrimensor Municipal de Bahía Blanca

- Miembro de la Municipalidad de Bahía Blanca en varias épocas

- Vocal del Consejo Consultorio del Banco de la Provincia en Bahia Blanca

- Agente consular de Italia en Bahía Blanca


Con respecto a las circunstancias de la llegada de Felipe Caronti a Bahía Blanca:

[llegó a la Argentina en 1855, escapando de una condena a muerte por su participación en la revolucion de 1848, en el mismo buque que Silvino Olivieri, a quien se encomendó la creación de colonias Legión Agrícola MIlitar.

Poco tiempo después de la muerte de Olivieri, [1856] llegaba a Bahía Blanca, en buque a vela, los únicos que por entonces arribaban a estas playas el capitán Felipe Caronti, de quien ya hemos hablado, con el resto de la legión. Caronti era un hombre de vasta cultura y había hecho sus estudios de ingeniero en Italia, aunque no consiguió dar la prueba final para obtener el título a causa de los sucesos políticos de que fue protagonista. Conocedor el gobierno de Buenos Aires de sus sobresalientes aptitudes y de sus prendas de carácter, solicitó sus servicios que debería prestar en la guarnición de Bahía Blanca. Diósele de alta como capitán de infantería de línea y se le acordó la baja de la legión militar.

Todavía en Buenos Aires, el capitán Caronti había hecho observar a Olivieri la inconveniencia de dar a la legión el doble carácter de agrícola y militar. Sostenía que debía ser lo uno o lo otro exclusivamente, considerando que mal se avenía un régimen militar a una organización de agricultores y que era impropio que un cuerpo militar se distrajese de sus particulares funciones en el cultivo de la tierra.

Olivieri hizo poco caso de estos sanos y bien inspirados consejos, reveladores de que quien los daba conocía ampliamente la naturaleza humana y llevó a ejecución su plan tal como lo había previsto.

Acaso pensaba imponer a sus hombres, en el campo del trabajo los mismos métodos y disciplina que cuando conducía al ataque. Bien pronto, desgraciadamente, los hechos debían demostrarle el grave y fundamental error en que estaba.

Consignamos este detalle para demostrar la clarividencia ay el tacto del elemento que se incorporaba a Bahía Blanca y que más tarde había de tener una actuación tan sobresaliente como benéfica.

La primera misión que desempeñó Caronti, en unión de los coroneles Ignacio Rivas y José Murature fue la investigación del hecho que costó la vida a Olivieri, a cuyo efecto se le habían dado facultades amplias para tomar las medidas ejecutivas que conceptuase oportunas.

Con respecto a los cabecillas nada podía ya hacerse pues habíanse dado a la fuga inmediatamente de cometer el crimen; en cuanto a los demás elementos de la legión considerados sospechosos, fueron dados de baja.

La legión quedó interinamente bajo el mando del capitán Caronti. Más tarde el gobierno ofrecióle nombrarlo jefe de la colonia, pero no aceptó. Entonces fue nombrado para ese cargo el teniente coronel Antonio Susini. La legión tomó carácter exclusivamente militar y se instaló en su propio cartel, situado en el terreno que ocupa hoy el palacio municipal. Entre sus oficiales figuraba el mayor Juan Bautista Charlone, y los capitanes Sagari, Zonza y Valerga. Estos dos últimos fuero los fundadores de las familias bahienses de este nombre. Reorganizada la legión el capitán Caronti se hizo cargo de la comisaría de guerra y de la maestranza del fuerte.

El capitán Felipe Caronti quedo en Buenos Aires encargado de enrolar los hombres que faltaban hasta completar el numero de 600 que era el que debía tener la legión.

Su hijo Luis Caronti escribió sobre su padre:

"Construyó el primer muelle en el puerto sobre el arroyo Napostá Grande [1857]; proyectó y edificó en 1860 las dos primeras escuelas, la primera iglesia de mampostería y una pequeña capilla y cercado de ladrillos en el cementerio. Ejecutó la nivelación y desmonte de la Plaza Estomba, actual Plaza Rivadavia y del primer camino carretero al puerto. Levantó un puente sobre el Napostá y el primer polígono de tiro. Introdujo el árbol llamado pino marítimo, el tamarisco, que se extendió rápidamente por el país y que él plantó de semillas recibidas de Italia, en el patio de su casa en la calle Soler. Levantó planos topográficos de la frontera ... Hizo observaciones meteorológicas con toda prolijidad durante 25 años, desde el 27 de enero de 1859 hasta el 16 de octubre de 1883, día en que falleció de muerte repentina a los 70 años de edad".

En 1859 Pellegrini lo menciona en su informe, al agradecerle su colaboración en mediciones topográficas, y sus observaciones meteorológicas. Sobre esto cuenta Zeballos (1881):

En 1874 cumplíase una serie de años que Caronti llevaba sus observaciones, tomadas á las 7 a. m., 2 y 9 p. m. sin interrupción de un solo día, cuando á fines de Setiembre la autoridad llamó á su puerta para llevarlo preso. Acusábanlo de participación en sucesos políticos de doloroso recuerdo, y se vió forzado á abandonar su casa de Bahía Blanca, donde el viagero que sale de los desiertos, retempla su espíritu de el seno de una buena biblioteca y de un gabinete de instrumentos, al cual debe nuestra geografía física señalados progresos. El soldado de la Patria y de la Ciencia no tembló en frente de sus carceleros y mirándolos sereno con faz erguida, solamente lanzó una frase, que ellos no comprendían y que en otro teatro y entre otros hombres, le valiera la libertad misma.- ¡Me obligan Vds. á interrumpir mis observaciones meteorológicas de catorce años ! . . . . Y quedaron interrumpidas, porque Caronti estuvo seis meses fuera del hogar. Durante su ausencia aquel sentimiento lo preocupaba constantemente, era su mortificación. Cuando regresó, los pesares del suceso se cambiaron en placer indefinible, al recibir el cuadro de las observaciones de los seis meses, hecho con prolijidad y esmero irreprochables. Su inteligente é instruida es posa, le había preparado esta tierna sorpresa y sus observaciones famosas ya en el mundo científico, cuentan hoy veinte y tres años completos.


Edificio de la catedral y la escuela, 1860-1900.

A partir de 1862, Felipe Caronti puebla con ovejas mestizas la primera suerte de estancia en propiedad del partido de Bahía Blanca


En el censo de 1869 aparece junto a su esposa Adela Casati y sus hijos Juan, Luis y Felipe.






Textos escritos por Felipe Caronti:

1869 "Informe sobre el partido de Bahía Blanca", con Real de Azua y Sixto Laspiur.

1881 "El clima en Bahía Blanca" en el Boletín Geográfico Argentino.

1882 "Informe sobre Bahía Blanca con motivo del censo de 1881" (la transcripción de este documento, acá)


Bibliografía

Cabré Moré, Enrique, Vida y obra de Felipe Caronti, Bahía Blanca, 1933.

Casati et al, Homenaje a Felipe Caronti 1813-1883, Bahía Blanca, 1884.

Monti, Antonio, La vita e le memorie del patriota comasco Filippo Caronti, 1918 (En la ABR)

lunes, 19 de enero de 2026

¡A chapotear! Entre los arroyos, las piletas y las playas junto al mar


                         


                       

Bahía Blanca nace junto al mar, pero nunca fue una ciudad con balnearia.*

Por la naturaleza de sus playas (cangrejales y salitrales, escasísima profundidad de las aguas, playa y costa a nivel del mar, y por lo tanto expuesta a sudestadas, fácilmente inundable, ausencia total de árboles y vegetación arbustiva costera nativa)

y por su historia (al haber surgido como punto de avanzada militar, la ocupación de la zona costera tuvo que ver con la instalación de saladeros, apostaderos, pesca tal vez, y puertos. Cuando se instalan las empresas ferroviarias, dragan los canales de la ría para el emplazamiento de muelles, elevadores y postas de combustible para naves de gran calado. Y desde la década del 70 a partir de la instalación del polo petroquímico y las empresas (estatales y privadas) que fueron ocupando las "tierras" hasta más allá de la desembocadura del Napostá, el proyecto de un "balneario municipal" un "balneario regional" con la infraestructura y servicios acordes, quedó practicmaente descartado por completo.

Y sin embargo ni los bahienses ni los viajeros que hasta aquí llegaron dejaron de darse unos buenos chapuzones durante el verano, tanto en el mar como en los arroyos.                               


Balnearios en los arroyos

En 1859, Pellegrini, antes de visitar la ruinas del molino se dio un baño en las aguas del arroyo. (podemos suponer también los hombres que vinieron con él).. [Entré en ese molino en busca de noticias sobre su fundación, después de haberme bañado a la sombra de su bosque...]


                               






En 1885 funcionaban los baños públicos establecimiento del señor Lafaille, sobre el arroyo Napostá, a media cuadra del Recreo Universal (El Argentino, 8 de octubre de 1885). Sobre el Maldonado, Hughes y Cia (1897), de hecho había servicio de tranvía especial. En 1933 durante la intendencia de Arrieta se habilitó sobre el Napostá una "pileta", a la altura de calle Darwin, pero en  1936 fue clausurada debido a la alta contaminación del agua y en 1941, demolida.






Los balnearios en el mar

Hubo varios balnearios de breve pero intensa vida. 
A fines de siglo XIX, En Ing. White funcionó la "casa de baños" del señor Carlo Reali (El Porteño, 3 de noviembre de 1894). 

Balneario Colón en el área de Loma Paraguaya, en la década del 40, se construyo una pileta con compuertas

El Atlántico, junto al muelle Nacional, inaugurado en 1929 hasta fines de la década del 30


Balneario regional (proyecto de Regnasco), en la década del 30. El proyecto es retomado en 1971, y se efectúan algunas tareas de reconocimiento del espacio pero queda descartado ante el inicio de la construcción de la Central Termoeléctrica Luis Piedrabuena en los primeros años de la década del 80-

Balneario de la usina, amplio piletón con aguas de refrigeración de la usina Gral San Martín. entre 1930 y mediados de la década del 70, 

La playita de Galván, frecuentada desde los años 20 manera espontanea, a inicios de la década del 60 proyecto de Baeza que no prospera. Uso espontaneo. Gruesa capa de arena y conchilla del dragado de 1929 (ensanchamiento de los canales), solo posible cuando la marea estaba alta. El tren de la marea se detenía en un apostadero improvisado 

Balneario Maldonado,  concesionado a privados desde fines de siglo y XIX y a cargo de la municipalidad, a partir de 1946, con sucesivas transformaciones hasta la actualidad


 

              

              







A partir de la década del 40, las clases medias comienzan a disponer de movilidad propia (autos), se ponen de moda las "casas de fin de semana" en los balnearios cercanos, en la costa (Monte Hermoso y Pehuen-Có), además de los balnearios que ya se frecuentaban Villa del Mar, Arroyo Parejas

Las piletas


El balneario Maldonado fue (y sigue siendo) una pileta, hasta hace algunos años, con agua de mar que se renovaba al ritmo de las mareas; y actualmente, con agua dulce de surgente.




En el barrio parque Patagonia, que surge a inicios de la década del 50 también comienzan a construirse "casas de fin de semana", con piscinas. 

En 1940 el Club Estudiantes inicia la construcción de su pileta en la sede de calle Santa Fe, ya no solo con fines deportivos (como había sido por ejemplo la pileta del Club Pacífico en calle Brickman)-




En 1952 el Club Comercial de Ing. White inaugura su magnifica "pileta-balneario":



El auge de los barrios privados en los últimos treinta años, la expansión de la ciudad, la proliferación de piletas de natación particulares, con agua tomada de los surgentes reconfiguró completamente la cuestión de los balnearios. La posibilidad de tener "aire, espacio, casa con pileta" explica también la formación de barrios nuevos.




¿Estatales o privados?

Antes de la construcción de los muelles del ferrocarril, el proyecto del Dr. Avelino Sandoval, en marzo de 1883, un gran establecimiento de baños, (una cuestión medicinal, para prevenir y eventualmente combatir enfermedades, "a cincuenta y tantas cuadras del pueblo, ligado en breve al puerto con un tramway ("los baños serán en el mismo mar, para lo cual se bajara desde el nivel de tierra, donde estará situado todo el establecimiento, una tina bañadera a voluntad del bañista y por medio de un mecanismo de modo que el aparato mencionado se sumerja a voluntad en las aguas del mar. Si no se quiere la sumersión de esta manera podrá hacerse ascender el agua a las alas o departamentos de baños provistos de sus correspondientes recipientes, completamente al abrigo de las inclemencias del tiempo. De uno u otro modo todo bañista estará oculto a las miradas curiosas y también del frío y del calor. La Prensa, 31 de marzo de 1883).

La costa es cosa pública, pero desde que se instalaron las empresas ferroviarias estas tuvieron el control y la potestad de poner alambrados. Solo surgieron balnearios de corta duración: como colándose por entre el control de las empresas inglesas primero (El Atlántico, Balneario Colón, Loma Paraguaya) o estatales (Galván hasta los años 70).

Por eso surgió el proyecto de un gran balneario de mar público, MAS ALLA de las tierras administradas por el FCS, del otro lado del puente. Ese fue el proyecto de Arrieta de la década del 30, que fue retomado hasta por lo menos fines de la década de70 pero nunca concretado.

Entre tanto hubo varios emprendimientos sobre los arroyos, tanto sobre el Napostá (fines de siglo XIX, como sobre el Maldonado, en las tierras de Pronsato, gestiones varias. A partir de la década del 40, el municipio se hace cargo de la gestión del balneario municipal, hasta nuestros días, primero con agua de la marea y desde hace unos años, con agua dulce de perforación.



¿Quiénes van a darse un baño?


Hacia 1888 parece que había varias casas de baños públicos y también mucha gente iba a bañarse al puerto, a pesar de las aguas vivas





                                   

Casa de baños de Emilio Glitza

Maestro de baños y masajes. Baños higiénicos, medicinales, aplicaciones eléctricas. Baños fríos y calientes, turco-romanos, rusos, afrecho y almidón, sulfurosos y Finlandia, de lluvia. Duchas.medicinales, masajes.

Horario; verano de 7 a 12 y de 1 a 8.

Invierno de 8 a 12 y de 1 a 7.

Chiclana 158, Bahía Blanca.

pero el concepto de balneario, playa, vacaciones, recién a mediados de siglo XX se afirma. El uso del término "popular" balneario popular, balneario regional.


La ciudad soñada

En 1883, el doctor Sandoval propone la creación de un establecimiento de baños de mar. Pero se ve que mucho no conocía las particularidades de la costa:


LA PRENSA, 31 de marzo de 1883

Baños de mar en Bahía Blanca

Esta en vías de realizarse ya el proyecto de fundar en Bahía Blanca un gran Establecimiento de Baños de Mar, cuyo iniciador y autor es el Dr. Avelino Sandoval, médico argentino, educado en nuestra facultad.

La idea no puede ser más plausible

El Dr Sandoval se ha presentado al Ministerio de Marina solicitando la concesión necesaria para fundar dicho Establecimiento y además, privilegio exclusivo para un corto número de años invocando para ellos los gasto que la obra le impone y las ventajas que ella reportará a la salud pública.

En la solicitud explaya los fundamentos del proyecto demostrando con ejemplos uniforme el beneficio que la salud recibe con esa clase de establecimientos puestos al alcance de todos envueltos en una atmósfera pura y en pleno aire libre.

Recuerda el Sr. Sandoval el desarrollo aterrador que van tomando ciertas enfermedades como la tisis que lleva de un modo alarmante la mortalidad.

A combatir ese mal tiende su propósito que la opinión pública acogerá complacida.

Antes que termine este año estaremos a 19 horas de Bahia Blanca por el ferrocarril haciéndose fácil y barato el transporte.

En vez de ir a buscar agua y aire puro fuera de la provincia, mediante fuertes desembolsos sería una gran ventaja poder poseer a la mano esos preciosos elementos a poco costo.

Por nuestra parte nos complacemos en comunicar la nueva a los lectores.

En la mencionada solicitud no se precisa el programa de la obra limitándose a decir que será a estilo europeo baños de mar … y como apéndice paseos marítimos a las sierras de Curamalan, a las de tres ventana, etc, diversiones sociales en la casa establecimiento que estará situada a orillas del mar, mas o menos a ciento cincuenta y tantas cuadras del pueblo, ligado en breve con el puerto, con un tramway para que los bañistas aprovechen el baño y el aire del mar.

Los baños serán los que quiera el bañista, con prescripción del facultativo encargado de indicarlos. Serán en el mismo mar, para lo cual se bajará desde el nivel de tierra donde estará situado todo el establecimiento, una tina bañadera a voluntad del bañista y por medio de un mecanismo, de modo que el aparato mencionado se sumerja a voluntad en las aguas del mar.

Si no se quiere la sumersión de esta manera podrá hacerse ascender el agua a las salas o departamentos de baños provistos de sus correspondientes recipientes que estarán completamente al abrigo de las inclemencias del tiempo. De uno y otro modo todo bañista estará oculto a las miradas curiosas y también del frío y del calor.

Además de baños minerales de duchas, etc, será pues un Baden Baden Argentino, que una vez montado bien el establecimiento creo sin exageraciones que hará honor a Bahía Blanca y al país todo.

La temporada de baños será baratísima, estando al alcance de todos los bolsillos, sin las pretensiones sociales que hoy en día se han hecho aterradoras en la otra banda del Plata.

En Bahía Blanca tenemos los beneficios del mar, de las montañas, la baratura dela vida, estamos en nuestro país y otras ventajas.


En 1908, otro impresionante proyecto para Maldonado, "un proyecto de capitales privados e incluso ajenos a la ciudad. Los remates se hacían en la capital, y omitían brindar a los compradores la información básica sobre el lugar. 






lunes, 5 de enero de 2026

¡QUE CALOR, RAMON!




Estomba no pasó acá ningún verano; él no conoció los calorones, ni los chubascos, ni el viento norte. 

Nosotros sí. 

Por eso, para refrescarnos los invitamos a nuestros recorridos guiados por las muestras “Atando cabos” y “El museo del museo":

7 de enero, 19 hs: De cabo a rabo, la historia de Bahía Blanca

14 enero, 19 hs.:  La historia del Histórico

 

13 de febrero, 19 hs: ¡A chapotear! Entre los balnearios y los arroyos

20 de febrero, 19 hs.: ¡A relajar! Trabajo y ocio en la Bahía Blanca del pasado

27 de febrero, 19 hs: ¿A pasear? Relatos de viajeros de siglo XIX en Bahía Blanca

 

Esta actividad es abierta a todo público, con entrada libre y gratuita, en el Museo y Archivo 

Histórico, Saavedra 951, de Bahia Blanca. 

¡Los esperamos!

jueves, 11 de diciembre de 2025

MIRAR EL PASADO... DESDE EL PRESENTE



Partamos de una idea: el pasado no cambia, lo que cambia son las preguntas que le hacemos al pasado. Y un museo es un lugar que está lleno de preguntas.

Desde el inicio del 2025 en el MAHBB teníamos pensado abordar la historia de nuestra ciudad a partir de dos grandes ejes: el trabajo y las migraciones. Sin embargo, la inundación que sufrió Bahía Blanca el 7 de marzo de 2025 nos puso frente a una nueva urgencia. Los daños y las dolorosas pérdidas humanas y materiales no solo marcaron profundamente nuestra cotidianeidad, sino que se impusieron ante nuestras cabezas de historiadores impactados por la experiencia de una catástrofe.

Mientras sacábamos el barro de nuestro museo, reacomodábamos el archivo y las salas de muestra, nos preguntábamos: ¿de qué forma las inundaciones fueron parte de la historia de la ciudad? ¿un evento de este tipo fue una excepción o más bien una constante a lo largo de casi 200 años? ¿de qué forma se atravesaron en el pasado situaciones como esta? ¿qué respuestas sociales, políticas y económicas se dieron? ¿cómo se modificó la silueta de la ciudad con la fuerza irrefrenable del agua?

En cuanto estuvo todo en su lugar, con todos esos interrogantes presentes, hicimos lo que sabemos hacer: ir a los archivos. Allí nos dimos cuenta que era imposible pensar la historia de las inundaciones como un tema autónomo, sino que experiencias de catástrofes como estas había habido varias en Bahía Blanca, desde la fundación hasta nuestros días. Fue, en realidad, la punta de un hilo que nos hizo indagar en el territorio de la ciudad, en la forma de sus barrios, calles, canales y parques, para comprender que lejos de ser el resultado de la acción de los grandes hombres de la política, esa forma era el resultado de la interacción -contingente y compleja- de la sociedad con la naturaleza. Pensar históricamente el problema de las inundaciones en nuestra ciudad, nos permitió comprender su impacto, su presencia y las soluciones que se imaginaron y que se implementaron (o no) en el pasado, con la esperanza de que iluminen, también, nuestros dilemas presentes.

De todos modos, revisar la historia de las inundaciones y el vínculo de la ciudad con su entorno natural nos permitió, a la vez, retomar nuestro objetivo inicial y abordar precisamente, también desde ese punto de vista, el trabajo y las migraciones, tratando de alejarnos de laberintos teóricos o elucubraciones mistificadoras basadas en la nostalgia de un pasado idílico como refugio ante un presente de crisis e incertidumbre, y pensándolos, en cambio, como procesos en interacción constante, fundamentales para construir una historia local a partir de personas reales en contextos reales. Así, la historia del asesinato del estibador Elías Galván y de las huelgas portuarias de 1927 y 1928 y la de las trabajadoras bolseras y costureras; peones, albañiles y constructores, y también modistas, lavanderas u oficinistas; y la de los miles de inmigrantes de orígenes diversos que se recalan en la ciudad en busca de trabajo en la construcción, el campo,  el puerto y o las obras ferroviarias nos hablan de experiencias renuentes a las imágenes fijas de la historia de las colectividades nacionales y más cercana a la construcción de identidades que están en constante transformación, ya que son las variables de clase, género y etnia las que las constituyen, las tensionan y las reconfiguran hasta nuestros días.

Por eso mismo también la protesta y la política en la historia reciente de Bahía Blanca ocuparon un lugar central en nuestra agenda. Porque la historia local es también la historia del intento por “cabalgar un tigre”, para comprender el dinamismo de una clase trabajadora que no sólo hizo funcionar los puertos, los ferrocarriles, los frigoríficos y la construcción, sino que también osciló entre la resistencia y la integración a los vaivenes políticos, económicos y sociales de mediados del siglo XX. Y por eso también, esa historia nos invitó a pensar también en los proyectos económicos peronistas, desarrollistas y neoliberales, el rol de los grupos económicos locales, nacionales y globales, y el impacto de esas políticas en la trama productiva de la ciudad, y en la transformación de las identidades políticas y sociales.

Asimismo, intentamos poner en cuestión aquellas lecturas que hacen hincapié tanto en una historia de triunfos militares avasallantes contra un supuesto "enemigo indígena", como en una historia de víctimas sin iniciativa o en resistencia constante. Porque las relaciones inter étnicas se basaron en la tensión entre negociación y violencia, históricamente articuladas y permeadas por fenómenos políticos como el rosismo, el proceso de construcción del Estado nación y la consolidación de una economía capitalista.

Trabajo, política, migraciones e inundaciones poblaron los diálogos e intercambios en el MAHBB, durante los recorridos guiados, conferencias, charlas, conversatorios y encuentros comunitarios. Tratamos de ir más allá de una historia parroquial, proponiendo una historia que desde lo local permita pensar en escalas más amplias, entre lo regional, lo nacional y lo global. Así entonces, por ejemplo, la historia de las inundaciones se transformó en un prisma para observar las tensiones entre el poder municipal, provincial y nacional a lo largo de la historia; las huelgas portuarias de 1920 echaron luz sobre las implicancias sociales de la inserción de nuestra región en el modelo agroexportador; y la situación de los indígenas enviados desde nuestra ciudad hacia la Isla Martín García al finalizar la Conquista del Desierto pusieron en evidencia las transformaciones de las relaciones entre estos y el Estado nación a finales del siglo XIX.

Podríamos decir que 2025 fue un año atravesado por las preguntas, de muchos "¿por qué?", "¿cuándo?" y "¿cómo?". De distintas maneras, con distintos recursos, intentamos esbozar algunas respuestas. No creemos haberlas alcanzado todas pero el intento de construirlas valió cada segundo. Con la certeza de la incertidumbre y guiados por esas preguntas que nos apasionan seguimos adelante navegando por estos mares del pasado, sabiendo que atar los cabos sueltos de la historia es condición de posibilidad para llegar a buen puerto.


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sábado, 22 de noviembre de 2025

Educar desde la historia, pensar desde la ciudad (El área educativa del MAHBB en 2025)


                


                                                   








Hablemos de números: durante el 2025, nos visitaron 60 escuelas y más de 1500 estudiantes y docentes. Desde el nivel primario al superior, nos pasamos el año construyendo y fortaleciendo el Área Educativa del Museo y Archivo Histórico.

En 2025, el MAHBB se transformó –también- en un aula enorme a partir de las muestras “Atando cabos” y “El Museo del Museo”. Porque claro, pensamos que una tarea fundamental de nuestra institución es esa: la de trabajar de forma conjunta con espacios educativos para pensar la historia de nuestra ciudad. Lejos de ser sólo un espacio donde se exhiben objetos, imágenes y textos, el MAHBB cobra nuevos bríos cuando hay muchas cabezas pensando, recorriendo y atando y desatando cabos e hilos que constituyen la historia de nuestra ciudad. La propiedad de la tierra, el mundo del trabajo y la protesta, el poder económico, la población de la ciudad y el poder político son algunos de los ejes de los casi 200 años de historia bahiense en torno a los cuales pensamos, junto a estudiantes y docentes, el pasado, el presente y el futuro de nuestra ciudad.

¿Qué pudimos recorrer? En principio, un largo camino que abarcó distintas paradas: entre ellas podemos mencionar los primeros años de la Fortaleza Protectora Argentina, la historia social, política y económica de las inundaciones en Bahía Blanca, la experiencia obrera y la historia reciente, la (in)migración de ayer y hoy y también, las formas en las cuales el MAHBB ha contado la historia local a lo largo de su trayecto institucional, así como los sentidos en torno a lo que entendemos como patrimonio y el trabajo del historiador.  

Como Área Educativa del Museo y Archivo Histórico nos mueve, entonces, el compromiso profundo con una educación para la democracia y el pensamiento crítico y científico, con una historia que reconstruya la complejidad de la experiencia de personas y grupos sociales reales en contextos reales, para así discutir la idea de que la historia es la propiedad de algunos pocos personajes ilustres con nombres tallados en mármol. Nos impulsa el compromiso con una historia que parta de la pregunta para volver a la pregunta, que desordene y ordene los sentidos en torno al pasado, que parta de lo local para pensar lo global y viceversa; una historia de Bahía Blanca desde Bahía Blanca, pero en diálogo con procesos y escalas más amplias porque la ciudad no es, no fue y no será nunca una polis; una historia consciente de que el pasado no cambia sino que lo que cambia son las preguntas que le hacemos al pasado.

De este modo, queríamos agradecerle a cada escuela y curso que nos visitó. Cada uno de los recorridos por las muestras enriquece al Museo y nos invita a redescubrirlo y repensarlo. Ha sido un año por demás intenso, pero con la certeza de que atar cabos es, también, una excusa para encontrarnos.

miércoles, 5 de noviembre de 2025

¿Se puede hacer un museo con cualquier cosa?



Desde el Museo y Archivo Histórico de Bahía Blanca nos proponemos, de la mano de Daniel Caico, hacer tangibles preguntas como esta y llevarlas a la calle, hacerlas taller para preguntarnos y respondernos, como sería ese museo que imaginás o tenés en algún rincón de tu casa, de tu comercio, de tu escuela.
Fabricar un museo minúsculo o inmenso, concreto o imaginario, donde se encuentren y se vean reflejados y se discutan un país, una ciudad, un barrio, un club, una familia o, incluso, una sola persona. El museo como espacio dinámico y en constante construcción o un museo de cera, estático ante el paso del tiempo….

Brazos y cerebro en movimiento, para esta hermosa y desafiante tarea de construir un museo.






Y aquí la voz y la palabra de quienes también quisieron responder esta pregunta:




 Reynaldo Merlino dice:

- ¿Se puede hacer un museo con cualquier cosa?
- Primero, creo que usted es un poco exagerado, pero sigamos adelante. Sí, se puede hacer un museo con cualquier cosa. ¿Por qué razón? Porque en realidad, detrás de los objetos hay una intención, hay una propuesta, si tiene en la cabeza algo que no sea estrictamente un concepto académico, que sea un concepto vital, se puede hacer un museo con cualquier cosa. 

Nicolas Testoni dice:

¿Se puede hacer un museo con cualquier cosa?

Puede que el asunto dependa menos de la cosa considerada que del museo en cuestión. Porque un museo capaz de hacerse con cualquier cosa probablemente no resulte cualquier museo. En principio, se trataría de un museo atento a reflexionar sobre las jerarquías que, de manera solapada, los museos consagran. Es que, aún si no resulta rentable, no hay museo que no trate sobre las nociones de propiedad y de valor. En la más primaria de las operaciones museológicas, aquella que decide apartar del orden cotidiano determinados objetos para preservarlos del paso del tiempo, cristaliza ya cierta noción de lo que los integrantes de una sociedad consideran bello, memorable o relevante; es decir, valioso. Pero también, cierta idea acerca de quiénes detentan, dentro de dicha sociedad, el privilegio de poseer y la potestad de sancionar ese valor del que se suele afirmar que "no tiene precio". 

Entonces, que a alguien le parezca extraña la idea de que un museo pueda hacerse con cualquier cosa  quizás se deba al hecho de que, a través de los objetos, los museos objetivan también posiciones de sujeto, jerarquías entre las propias personas. En su oficio mudo, las piezas del museo nos dicen a qué mundo pertenecemos pero, también, qué nos distingue, cuál es el lugar que nos toca dentro de él. Por eso, aunque imposte neutralidad, la constitución del patrimonio de un museo suele ser polémica. Un museo se constituye sobre la distinción entre lo que importa y lo que no. Pero esa distinción, a la vez que inevitable -porque no todo cabe en un museo-, no es fija sino histórica y en esa historia caben las luchas de cada sector por el reconocimiento de su legitimidad. Sospecho entonces que la respuesta a la pregunta pícara que sirve de disparador para este taller que propone Daniel no puede ser sino paradójica: sí, quizás resulte posible hacer un museo con cualquier cosa, pero esa cosa, por el sólo hecho de pasar a ser parte de un museo, dejará de ser cualquiera para adquirir un estatuto que la distinga de las demás. O algo así.



sábado, 1 de noviembre de 2025

"COMO CABALGAR UN TIGRE"


 

“Como cabalgar un tigre. Trabajo y protesta en Bahía Blanca (1955 – 1976)” es una visita guiada por el MAHBB para conocer la experiencia de los trabajadores bahienses a mediados del siglo XX. Un ancla, una llave inglesa, bolsas de arpillera y un balde serán las ventanas para mirar ese mundo de fábricas, talleres y puertos donde miles de trabajadores y trabajadoras, con sus labores, luchas y esperanzas, forjaron la historia reciente de la ciudad.