Mostrando entradas con la etiqueta Mujeres y trabajo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Mujeres y trabajo. Mostrar todas las entradas

viernes, 6 de junio de 2025

La escuadra de Delia Merlin Abelleira, costurera del Comando

Nora Betencurt trajo como donaciòn al museo la escuadra de costura que perteneció a su madre, Delia Merlin Abeleira, "una de esas tantas señoras costureras que en aquella época* salían a trabajar. Trabajaba en este lugar, cuando era Comando, y trabajaba en su casa, en la confección de los uniformes para los soldados, con una máquina Singer y un montón de elementos; había que pegar botones, coser cierres, pegar las charreteras., había que armar esos uniformes".
* "aquella época" es mediados de la década del sesenta.

Costureras en la casa New London



 


Julia Jesusa Gutierrez se llama la joven rubia sentada a la derecha,  en esta foto tomada en el taller de costura de Casa New London, tal como nos contó Fernanda Carro, su nieta.

Y no solamente cosió (de manera eventual) para esa firma comercial sino que fue también, y de manera regular, costurera acá en el Comando, junto a su hermana, Marìa Gutierrez y una señora llamada Santina.




miércoles, 28 de mayo de 2025

Glady Neyra cuenta de cuando acompañaba a su madre, cuando cosía uniformes en el Comando

 


Esto cuenta Glady Neyra sobre su madre, María Paulina Pendás de Neyra que trabajó hasta los años 60 en el Comando, ahí en Saavedra 951, en donde está ahora nuestra sala de muestra:

"Eran mesas largas de madera, tenían todos moldes, desplegados, todos por talle, ya sea el cuello, ya sea las charreteras, los puñitos, los bolsillos, todo, todo, cortaban todo automático, las tijeras inmensas...

Mi mamá cosía para el comando, le llamaban Comando del ejército, venía y cosía; y a veces se llevaba trabajo para la casa, tenia que hacer las hombreras o los pespuntes, o las tapitas de los bolsillos, era una ropa excelente, 

 Le afectó el polvillo de la telas y las horas de máquina le afecto los pulmones, tenia problemas respiratorios y eso, pero igual cosía.


Tenían las tijeras como si fueran eléctricas, tijeras grandotas ya venían los moldes propiamente, los ponían ahi, y hacían parvas, parvas de bolsillos, parvas de solapas, parvas de espalda, parvas de mangas,  los pantalones eran una belleza como quedaban así cosidos como que fuera la plancha, así, la raya, las tablitas de los pantalones, era finísimo ver eso, pero bueno, como todo, pasó."


lunes, 26 de mayo de 2025

DINA PAGLIALUNGA: Lu paradisu per la donna e per la vacca (y de cuánto cosió con su máquina cuando llegó de Italia)





Dina Paglialunga nació en Fermo, Marche, el 3 de noviembre de 1925, y llegó a la Argentina, a Bahía Blanca en el año 1955.

Cuando la entrevistamos, el 27 de agosto de 2013, esto nos contó:

[antes de partir] Cuando fui a comprar la máquina de coser, mi hermano me acompañó, me la pagó; y el que me vendió la maquina dice: uhh l’Argentina, un paradiso, per la donna e per la vacca… que venía acá y no iba a hacer nada, y sin embargo labure como una…

y cosía, cosía con mi cuñada, mientras estuve con ellos, estuve un año, cosíamos las dos ahí… Mi cuñada con los primeros pantalones que cosía – porque mi cuñada era pantalonera, muy buena ella sabía coser cuando vino acá – con la primera plata que ganó se compró la plancha a carbón.

Mi cuñada me enseñaba. Antes las tiendas compraban la tela por pieza, cortaban, y nos daban fardos de pantalones, y también Torello, te pagaban una moneda, pero había que meterle.

Se cosía se planchaba, yo me acuerdo, cuando me casé, estuve dos años sin tener los chicos, me hacía 46, 47 pantalones por semana, los domingos los planchaba mientras mi marido levantaba la pared, y después a la tarde salíamos un ratito.



(Entrevista: Ana Miravalles, 27 de agosto de 2013)

1928 Huelga en la fábrica de bolsas de Bunge y Born en Villa Rosas (La Protesta)

 “La casa Bunge y Born tiene una fábrica de bolsas en la que se explota miserablemente a unos centenares de mujeres, la mayoría niñas aún, y éstas se han plegado a la huelga presentando conjuntamente con estibadores un pliego de condiciones. Ni una traiciona el conflicto, ni tampoco tienen miedo de concurrir a las asambleas; y es así que éstas son más agradables y nos regocija al ver a las compañeras, al as futuras madres, deliberando con sus compañeros de dolor y de explotación, con lo que quiere decirse que la mujer está predispuesta a la lucha. Lo único que falta es que las interesemos. Lo que es de lamentar es que nos preocupemos tan poco de ellas, pues, en esta localidad, salvando a tres o cuatro compañeros, a nadie más se les ve concurrir a nuestras conferencias con sus compañeras. Y no hay para ello justificativo que valga, pues ahí están las compañeritas en huelga que evidencian de que también ellas sienten la explotación y tienen cabeza para apreciar las luchas sociales. Entonces, compañeros, interesemos a la mujer y habremos dado un gran paso hacia la revolución social.

Estamos, al escribir esta crónica, en el día 28 de mayo. El paro es completo. Las asambleas son tumultuosas. Estibadores realizan continuos actos públicos, los que son imponentes.” 


La Protesta – 30 de mayo de 1928

1928 LAS OBRERITAS QUE TRABAJAN EN LA COSTURA DE LAS BOLSAS EN HUELGA

 A la huelga, entre mayo y junio de 1928 no van solo los estibadores, barraqueros y corraloneros de Bahía Blanca, Ing. White y Punta Alta sino también las costureras que trabajan en las fábricas de bolsas de arpillera.

Y esto denuncia el periódico anarquista La Protesta


            

"Los elementos de la Liga Patriótica, al no poder romper la muralla solidaria de los obreros en huelga han recurrido al arma que les es habitual. En efecto: las provcaciones por parte de estos asesinos a sueldo empiezan a surgir de palabra y de hecho. En Villa Rosas provocaron haciendo disparos de armas para amedrentar a las obreritas que trabajan en la costura de bolsas y que también se hallan en huelga, exigiendo más salario y más respeto."


                                                          


lunes, 19 de mayo de 2025

Costureras en las fábricas de bolsas de arpillera



                                      
                                          Fábrica de bolsas en Villa rosas, Compañía industrial de bolsas. Archivo Ferrowhite FW-3633

EL MUNDO EN UNA BOLSA( (cosida)
Ahí están, aunque parezcan ocultas. Entre las casitas del Boulevard y también en El Guanaco, cientos y cientos de obreras día a día cortan, cosen y remiendan sin cesar. Vienen de los barrios cercanos a trabajar en las fábricas de bolsas de arpillera, utilizadas para almacenar los granos que salen a través del puerto de Ingeniero White.
En enormes galpones de madera y chapa, mujeres jóvenes y adultas trabajan vigiladas por capataces y jefes. Los cortes en las manos, los callos en los dedos, los dolores de espalda y los problemas respiratorios están a la orden del día. Pero también charlan a escondidas, se ayudan entre ellas para terminar las labores, salen a bailar a los carnavales del barrio, publican cartas en la prensa anarquista, reclaman en las huelgas y también, entre los hilos, las tijeras y el sonido incesante y ensordecedor de las Singer, se enamoran. Tras el polvillo y la pelusa que todo lo cubría, entre el frío de duros inviernos y el calor sofocante de veranos eternos, las “obreras de la aguja” tienen cientos de historias para contar.

miércoles, 5 de marzo de 2025

Matilde Alcoba Berterreix, costurera del Comando

 

Hoy recibimos, en el chat de nuestro Instagram un mensaje de Vale Dell'Orfano en el que nos dice:

Hola, les mando un video de mi abuela Matilde que era costurera para el ejército en 1953, espero que les guste!!


y en el que adjunta un video.

A la espera de que pueda acercarse al museo, y traernos estos documentos y fotos para escanearlos e incluirlos en el archivo del museo, hemos tomado estas imágenes. Desde ya muchas gracias.


Matilde Alcoba Berterreix.


Ejército Argentino. Dirección General de Intendencia. Intendencia Regional Bahía Blanca.             Sección Talleres Tabla de tallas para chaquetillas. Medidas: largo, espalda, mangas, pecho, cuello. Instrucciones para la confeccion de las prendas.



Memorandum. Asunto: Presentación.
Sirvase presentarse a este Taller el día 30 de enero de 1964, a los efectos. Talleres.


Ejército Argentino. Intendencia
De Dell'Orfano, Gorriti 857


Tabla de talles para Capotes. Paño verde oscuro, junio de 1963

(altos, bajos, medianos y especiales)






viernes, 20 de diciembre de 2024

UNA MAQUINA DE COSER Y LA HISTORIA DE CONCEPCION

 


En una conversación con Norberto Sgarbossa y Venicio Andreocci, ambos, ferroviarios, de Talleres Bahia Blanca Noroeste, y con Coca, la esposa de Venicio, Paulina Elba Cornou, se hace mención a que el Museo Histórico funciona, desde hace diez años, en el edificio de calle Saavedra 951. Entonces Coca dice:
- "¿Ah, donde era la Intendencia del Ejército*? Mi suegra fue costurera, se jubiló ahí".
Entonces Venicio y Coca contaron estas cosas:
Que ahí, en la Intendencia, en calle Saavedra, entre los años 50 y 60, cortaban las telas con un aparato que había ahí mismo, que tenia una cuchilla circular, pilas de cien cortaban, les daban la forma a las piezas de tela;
que ellas (Coca y su suegra Concepción), iban a buscar los fardos de tela cortada en colectivo;
que Concepción (que antes, había sido pantalonera y bordadora y tenía una máquina Singer, a pedal, no eléctrica), en su casa, cosía, en cantidades, todas esas prendas para el ejército: sábanas, almohadas y camisas; y uniformes, todo más grueso, más duro: capotes, pantalones, birretes; una tanda por ejemplo, eran 300 birretes;
que hacía todos los ojales a mano; y que Coca e Isolina, la mama de Concepción) le ayudábamos a pegar botones;
que después, cuando estaba todo hecho y planchado, lo llevaban, el paquete enorme, ahí a la intendencia, todo doblado y prolijo, y cuando se lo recibían, inspeccionaban que estuviera perfectamente bien terminado, si no, volvía para atrás;
y que era continuo, cada quince o veinte días, una tanda, y después otra, porque abastecían a todo el ejército, al sur; hasta que después, al final, se jubiló.
Concepción Bambini de Andreocci

UN ORIFICIO EN EL PANTALON (FLORA LANCI)




Vino al museo Flora Grazia Lanci, (italiana, del Abruzzo, de 83 años), y después que nos presentamos y nos saludamos, miró a su alrededor, en el patio del edificio de Saavedra 951 y nos contó:

"Flora, Flora Grazia Lanci, nací en Italia, in Abruzzo. Bueno, Mi cuñada cosía acá en el Comando, y yo recién había llegado y me dice: vos aprendé bien los pantalones que vos también podés hacerlos, porque pagaban bien, porque yo trabajaba, cosía pantalones, camisas, todo, pero con los rusos, con los judíos, te pagaban poco, ahí en la calle Lavalle, te daban los paquetes de los pantalones, ya cortados, vos lo tenías que coser, planchar, todo y traerlos, y así, y bueno, aprendí bien el pantalón, acá porque era difícil, era de los soldados, porque son de ese paño duro, era difícil, pero bueno, mi cuñada miraba, empecé a coser, vos traías un paquete, te daban el ok que estaba bien, y te daban otro paquete, y te lo llevabas, pero eran tres o cuatro meses, después ya no había más, por eso había que apurarse, porque pagaban bien, te daban con la jubilación, todo.
Y un día, acá estaba esta mujer, me dice,
"Señora"
abre el paquete, la de arriba, pero es una pavadita que tiene adentro
[el pantalón, el de arriba, y era un agujerito que me había quedado, ahí en la entrepierna, a ese solo];
y me dice:
- 'señora, ¿vos sabés qué pasa con las bolas de los soldaditos? te los tenés que llevar hacer todo de nuevo'.
- ¡Pero es solamente ese, revise todo!
- No, no, no.
Empecé a llorar porque todo ese paquete era pesado, y me tuve que ir, porque mi marido me trajo en bicicleta, yo adelante, el paquete atrás, él manejaba, y mi marido se fue a trabajar, y con ese paquete, tuve que volver en colectivo, lloraba, lloraba...
Pero fue la única vez. Después se cerró acá, se cerró, no había más trabajo.
Pero cuando yo me jubilé de lo que yo iba pagando, tenía el aporte de acá.
- Y la máquina de coser que usabas era tuya o te la....?
Gracias a mi mamá, me la compró allá en Italia."
Es cuestión de afinar el oído. Empezamos a comprender que ese mistificado "hotel de inmigrantes", esa "cuartel" que aparecen tan frecuente en la memoria de quienes hicieron el servicio, fue también una fuente de trabajo para muchas mujeres durante los años 50 y 60, tanto ahí adentro, como para el (tan frecuente en esos años) trabajo domiciliario.


miércoles, 18 de diciembre de 2024

COSTURERAS EN BAHIA BLANCA en 1869





Qué cosían las 29 mujeres (cuatro francesas, argentinas las demás, de entre 14 y 48 años) que figuran como costureras en el primer censo nacional? ¿Qué telas? ¿con qué agujas? ¿habría ya en esos años alguna máquina de coser por acá?
Trabajo no les debía faltar, porque cosían no solo para los militares de la Comandancia (105 hombres), sino también para los más de 1400 habitantes que poblaban esta localidad y la campaña circundante, a la que solo se podía llegar por mar o en galeras.
¿Y quiénes eran?
Rosa Paiva, 23 años, soltera, argentina
Leopoldina Benítez, 38 años, casada
Eugenia Espinosa, 29 años, casada
Ciriaca Sánchez, 30 años, soltera, argentina
Presentación Rojas, 24 años, casada argentina
Francisca Chevez, 30 años, casada, francesa
Vicenta Benítez, 30 argentina
Pastora Flores, 17 años, argentina
Demetria Casal de Cuneo, 25 años, argentina, casada
Martina Rodríguez, 30 años, argentina, casada
Felisa López de Bramajo, 30 años, casada
Cipriana Britos, argentina 45 años
Valeriana Coria de Alvarez, 18 años, argentina
Maria Liberata Moreira de Pardo, 26 años, argentina
Juliana Rodriguez de Pedemonte, 26 años, argentina
Robustiana, 25 años, argentina
Raimunda Hidalgo, 14 años, argentina
Ignacia Olivera de Maldonado 16 años
Brigida Gómez, argentina, 19 años
Máxima Galay de Gomez, casada, 20 años
Brigida Barsola de Ortis, 37 años, viuda.
Carolina Guzman, 44 años, casada
María Robles, 30 años, soltera
EStefania Colman, 40 años
Cristina Banegas 22 años
Sofia Dover, francesa, 48 años
Graciana Caisai, 40 años, francesa
Hipólita Laborde, 24 años, argentina.





¿