Mostrando entradas con la etiqueta La ciudad no es una polis. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta La ciudad no es una polis. Mostrar todas las entradas

lunes, 18 de mayo de 2026

El malón del 19 de mayo de 1859: algunos documentos, testimonios y reflexiones



Una calle, varias placas, varios relatos
Los episodios del 19 de mayo de 1859, tienen, para la memoria de la ciudad, fundamentalmente, "una trascendencia simbólica, construida mucho tiempo después, en torno a este evento en particular -el "último malón"-







Tomado de ALIOTTO, S. y JIMENEZ, J.F, "Los salineros de Calfucurá y el malón de 1859 sobre Bahía Blanca" en PUPIO y PERRIERE (2013), pp. 73-76.




¿Quiénes le dieron forma a aquellos relatos? ¿Qué uso se les dio a lo largo de la historia de Bahia Blanca?


En 1907, Luis C. Caronti publica su libro Legiones Italianas, y como parte de la actuación de la Legión Agrícola Militar ofrece una reseña de los acontecimientos del 19 de mayo de 1859.








"Una gran parte de las descripciones de la invasión del 19 de mayo de 1859 han sido sacadas de estas notas de Luis C. Caronti, siendo fácil advertir la fantasía creadora de los escritores y comentarios que sobre ella se basaron" (Crespi Valls scripsit en 1956)


En 1911, el periodista Lattanzio publica en el diario La Hoja del Pueblo, los testimonios de dos personas que fueron testigos presenciales de esos hechos: Andrea Laborda vda. de Mora, viuda del gallego que dio aviso de la situación al comandante del fuerte y al de los "legionarios" poco antes de que suceda; y Braulio Guzmán, quien en aquel momento tenía 17 años y era soldado raso.

Sin embargo, en la conmemoración del Centenario del aniversario de la fundación de la ciudad, la historia del "malón" fue utilizada para conmemorar un presente pretendidamente glorioso y para conferir al modesto y a menudo sórdido pasado fronterizo local el tono épico de una epopeya civilizadora."
Por eso, en esa misma línea, algunos años más tarde, en 1936, el periodista Francisco Pablo De Salvo, publica En el pais del diablo, y en uno de sus tres capítulos es "La hoguera del escarmiento" ofrece una versión novelada de estos hechos:

    1) La desaparición de Chumique (retrato encomiástico del comandante Orquera, desertores)

    2) Preparando la venganza (retaceos a los indígenas. vecindario medroso y cacique ofendido)

    3) La aparición del gallego Mora (Mora al servicio del próspero comerciante Cornelio Galván, logra fugarse de manos de los indígenas que lo habían atrapado y llega de noche alertando de la inminente invasión)

    4) La presencia de los indios (combate generalizado en las calles guardias nacionales, legionarios italianos y soldados de línea. El incendio del negocio de Iturra)

    5) La hoguera del escarmiento: "el comandante Orquera los mandó recoger y los hizo apilar en la plaza, frente a la entrada del Fuerte, en lo que es hoy la Avenida Colón". Indulta al traidor herido, y frente a la hoguera saca el sable y expresa "Así han de terminar todos los traidores."


En 1954, Domingo Pronsato, en Luces de mi tierra, presenta en la página 87, una "Reconstrucción del combate en una versión más adecuada a la verdad", y dice:

     "De esta cruenta acción no se ha dado hasta el presente una versión tan detallada como lo hace el          autor de esta obra. La mayor parte de las crónicas derivan de la noticia escueta que nos da Luis C.      Caronti, hijo de Felipe, en su libro "Legiones Italianas" y habiendo consultado las actas                         parroquiales de Nuestra Señora de la Mercedes y escuchado detalles de algunos hijos, aun vivientes      de los legionarios, llega a la conclusión de que "los resultados de la invasión de los indios fue                 mucho más grave de lo que se ha venido suponiendo".





Cuando se cumplió el centenario de estos acontecimientos, en 1959, el director del Museo Histórico, Antonio Crespi Valls, preparó una recopilación de fuentes y testimonios (que fue publicada póstuma). Al comentar el texto de Caronti, hizo referencia a la fantasía creadora de los escritores y comentarios que se ocuparon del tema y en las dos últimas páginas volvió a hacer referencia a la hoguera en la plaza:

"La inhumana cremación de los cadáveres de los indios"  transcribe el documento correspondiente del Archivo del Juzgado de Paz, fechado el 20 de mayo de de 1859:





En 1978, en el suplemento dedicado al Sesquicentenario de la fundación de la ciudad publicado por el diario La Nueva Provincia, el periodista Rubén Benítez escribe:

El gran malón:

Aquel punto de vista insinuado por Caronti y retomado por Pronsato (el del rol "salvador" de los italianos que habían formado parte de la legión agrícola militar) también está en la base del texto de Cesar Puliafito, La legione italiana Bahia Blanca, 1856. El frente olvidado del Risorgimento, Bahia Blanca, 2007. 






En estos últimos años, la reivindicación de la memoria de los pueblos indígenas frente a las vejaciones sufridas a lo largo de la historia (despojo, sometimiento, asesinatos, desplazamientos, reparto y entrega, y un largo etc.) ha tomado esta fecha  y en particular, el encarnizamiento con los cuerpos de los vencidos como como punto de referencia y el eje para un reclamo y una reivindicación que va mucho más allá de este episodio puntual.

jueves, 9 de abril de 2026

La fundación de Bahía Blanca ¿Cómo se contó en los años de la dictadura?





1) En el libro Sesquicentenario de la fundación de Bahia Blanca1828-1978, publicado por Chrismar ediciones, firmado como "colaboración del Comando V° Cuerpo de Ejército", hay un artículo cuyo titulo es EL EJÉRCITO ARGENTINO Y LA CIUDAD DE BAHIA BLANCA y que comienza así:




"Bahía Blanca nació al amparo y al impulso civilizador del Ejército Argentino"
"La fortaleza, en forma de estrella irradió su presencia de custodia en el desierto pampeano, lo que favoreció el asentamiento de los primeros pobladores, incorporando luego a los legionarios procedentes de la localidad de Nueva Roma...."

[...]

"Guiado por una clarividencia genial, el Coronel Estomba optó por fundar la fortaleza origen de la ciudad de Bahia Blanca ... para facilitar el transporte y el aprovisionamiento por esa vía y la seguridad de la nueva población ante un posible ataque y asedio de malón, tan frecuente en esa época."


[historia de las unidades militares con sede en la ciudad]



"El Ejército Argentino, promotor indiscutido de la fundación y desarrollo de la ciudad de Bahía Blanca, ha brindado seguridad y protección contra el asedio del indio y en época reciente y actual, supo enfrentar los elementos de una estructura subversiva..."

"A esta responsabilidad especifica propia de su estructura militar, el comando de Ejercito V ha sabido responder a las necesidades de la población a través de una acción comunitaria que bajo distintas formas se proyecta sobre los habitantes de toda su jurisdicción. La construcción de escuelas, el apoyo a instalaciones hospitalarias, tendidos telefónicos, obras viales, promoción de manifestaciones culturales y deportivas constituyen algunas de las tantas obras que ponen de manifiesto la sensibilidad de sus integrantes y su identificación con el pueblo."




2) En el libro Edición del Sesquicentenario que el diario La Nueva Provincia distribuyó gratuitamente, aparecen títulos y publicidades así:







En ese contexto es que se produce

3) La película SESQUICENTENARIO DE BAHIA BLANCA (1828-1978), estrenada el 4 d noviembre de 1978, dirigida por Alberto Freinquel, con  guion de José Rodríguez Masagüe, sonido de Giangreco y Azpeitía, y locución de Oscar Pasquaré y Gloria Menéndez. 

Según el articulo publicado en el diario La Nueva Provincia el 31 de enero de 1978, la película se inicia con una evocación de los orígenes de la ciudad, mediante grabados y dibujos de la época, que fueron recopilados por los señores Modesto Castañón y Germán García.

Luego aparece una ilustración histórica de cuatro minutos, que ha contado con el apoyo logístico del teniente coronel Rubén Ferreti y el mayor Emilio Jorge Ibarra.

Los personajes de esta acción, ambientada en el fortín ubicado en Villa Bordeu (cedido por SIC), están a cargo de actores bahienses entre otros Alberto D’Amico, Ricardo González, Héctor Castro, Oscar Pasquarè, Juan Carlos Spaltro, Eduardo Morales, Eduardo Soto, Ricardo Lòpez, Giovanna Mrini, Nelly Delucchi, con la aparición de Pablo Rodríguez Menéndez, José Luis Bustos, Adriana Gerin, Silvina, Natasha, Florencia y Luciana Pasquarè

Debe destacarse que para estas secuencias, las agrupaciones teatrales de la ciudad cedieron la vestimenta de los civiles, mientras que la peña Caldén Rojo, el cuero de caballería de la policía y el peinador Carlos Alberto aportaron otros elementos."


Las palabras son armas:
Impulso civilizador, la fortaleza como una "estrella" que irradia luz y protección (una estrella como la estrella de Belén), el ejército promotor indiscutido de la fundación y desarrollo de Bahia Blanca, a la que ha brindado protección a lo largo de toda su historia hasta el presente, contra el indio y contra la estructura subversiva (ni siquiera se hace mención a seres humanos), acción comunitaria,
Misión fundadora
Epopeya de civilización
La ciudad fuerte.

  • El relato (y la representación) del momento preciso de La fundación como mandato, un rol fundamental (en el imaginario) en la dinámica de construcción de identidad y en la agenda política.

  • El énfasis está puesto por un lado en el acto jurídico, institucional representado en la firma del "acta de fundación". Por otro en esos fundadores: militares abocados a la defensa de la frontera, Ese es el momento que marca (siempre según ese patrón narrativo), la “entrada en la historia”

  • Alguien podría decir que es una película de propaganda y no hay por qué pedirle que sea un libro de historia, pero precisamente por eso, porque toma SOLO ese momento, y se le dedica una producción especial (actores, escenografía, guionistas), se vuelve más significativo y elocuente el valor que se le dio al momento de la fundación. De hecho después de mostrar imágenes del presente de la ciudad, solo se menciona la colocación de las referencias históricas en las esquinas de las manzanas que ocupó  la fortaleza.
 
  •       No hay historia en ese relato: ni relaciones con pueblos indígenas, que aparecen representados en toscos dibujos como criaturas infantilizadas, salvajes; ni ferrocarril, ni migraciones, ni expansión agrícola, ni crisis, ni transformación urbana ni social.

  • La fundación de la ciudad como parte de esa “acción cívica” del Ejército: rol del Ejercito en tareas de infraestructura, construcción y reparación del espacio público.( Reglamento de Operaciones de Asuntos Civiles, 1966, educación, obras y servicios públicas, agricultura, transporte, comunicaciones, salud pública y otras que, además de contribuir al desarrollo social y económico, realzan o consolidan el prestigio de las fuerzas armadas ante la población.”, ffaa como asistentes del bienestar de la ciudadanía.

  • Y a nosotros nos consta la perduración de esa imagen, de ese concepto porque hasta no hace tanto "contar" la historia de la ciudad era SOLO o fundamentalmente ese momento fundacional.



Y se podrían agregar las placas de "Referencias Históricas", y el "Manual de Historia de Bahía Blanca" publicado por la Universidad Nacional del Sur.... pero eso lo dejamos ¡para el próximo aniversario!






















lunes, 23 de marzo de 2026

A 50 años del 24 de marzo de 1976

 


Al cumplirse 50 años del golpe del 24 de marzo de 1976 nos preguntamos ¿cómo se vivió la dictadura en Bahía Blanca, qué efectos tuvo (y ha seguido teniendo) en sus instituciones, en su perfil económico, en el mundo del trabajo, en el espacio público y sobre todo, en la forma en que la ciudad contó su propia historia?



1- Ruptura del orden institucional. Destitución de autoridades


2- Bahía Blanca como centro operativo de la estructura represiva. Rol del Comando del V cuerpo y la Base. Concentración de detenidos, CCD La Escuelita. Asesinatos y secuestros ya desde antes y en especial una semana antes del golpe.


En la Revista Gente del 29 de julio de 1976



Visita especial en el MAHBB, a 50 años del golpe de estado

 

Introducción

En la sala El Museo del Museo:

La “Referencia Histórica”. La pregnancia de las imágenes y los clichés impuestos durante los festejos del sesquicentenario.

 

La ciudad no es una polis

-          El golpe del 24 de marzo de 1976: ruptura de sistema democrático. Cierre. El estado se convierte en un Estado Terrorista. (antecedentes: el “anticomunismo”, organizaciones, la triple A. Las implicancias de esa ruptura del estado de derecho)

Bahía Blanca, ¿en el centro o en el confín?

-          Bahía como centro el comando V cuerpo  La Escuelita, la Base Naval

-          Lugar  de Bahía Blanca nodal en el sistema represivo nacional. Organización.


¿Chacra asfaltada o polo de desarrollo?

-          Grandes empresas privadas no locales invierten en el polo petroquímico frente a Sindicatos fuertes (uocra uom). Conflictividad. Necesidad de poner orden. Cámara de Comercio UIA

 

-          La política económica de apertura liberalización, de Martínez de Hoz y sus consecuencias visibles en la ciudad: cierre de fábricas, locales, desmantelamiento de la pequeña industria local. La muerte de la industria de tranco corto. Nuevos pobres. Importación.

Laburo, laburo pero ¿cómo?

-          Suspensión de derechos laborales. Sindicatos intervenidos, persecución y desaparición de trabajadores (sindicato de prensa y otros). Uocra, Uom.

-          Trabajadores gráficos de La Nueva Provincia (Heinrich y Loyola), los casos de los Talleres Ferroviarios BBNO, los ingenieros químicos de la usina Gral. San Martín.

A    Desapariciones, asesinatos, persecución, exilio.

-          A pesar de eso, huelgas, sabotaje. Reclamos. Experiencias aportadas por los visitantes.

 

Sociabilidad ¿Quiénes somos los que somos?

-          ¿Quiénes somos los que estamos? ¿Dónde están?

-          Discriminación La construcción de un enemigo “extranjero” (apátrida, bolchevique, comunista, cuba)

-          Fiebre nacionalista: guerra chile, mundiales, guerra de Malvinas Chauvinismo, xenofobia (conflicto con Chile 1978, mundial)

-          Deterioro del lazo social: vidas de derecha.

-          “COLABORE/ ESTE ALERTA/Ante cualquier actitud, hecho o persona sospechosa, actividad anormal o injustificada/ LLAME AL TEL. 31627/ COMANDO V CUERPO DE EJERCITO”;

-           “31627/ Este número contribuirá al bienestar/ De su FAMILIA/ Contribuya usted a la lucha contra/ La subversión/ COMANDO V CUERPO DE EJERCITO”;

-           “MADRE: ¿sabe usted dónde está su hijo?”

 


 

 


Dorrego y Gral. Paz, en una de las paredes del Molino La Sirena, nombres de desaparecidos 
(Publicada por Mario Minervino)


La "limpieza" de la ciudad entre marzo y mayo de 1976

 Durante las primeras semanas posteriores al golpe de estado del 24 de marzo de 1976, se lleva a cabo en la ciudad un operativo de "limpieza" de paredes y frentes. El diario local contribuye a enfatizar la imperiosa necesidad de acallar, silenciar. (No por nada uno de los eslogans que se difundieron en esos años de la dictadura fue "El silencio es salud. Acción contra el ruido y la contaminación ambiental".

Pero las fotos muestran no solo el desarrollo de la tarea sino además.... las inscripciones a punto de ser borradas:














sábado, 27 de septiembre de 2025

Los repartos de indígenas en la década de 1880, conferencia de Pablo Arias (26-9-2025)

 



La conferencia de Pablo Arias, del 26 de septiembre de 2025, completa


¿Cómo explicar que, a fines de 1878, se enviaran en barco desde Bahía Blanca a Buenos Aires, centenares de indígenas con el fin de ser repartidos para distintas labores? ¿Fue este hecho, acaso, una excepción? ¿O más que un dato perdido entre documentos, informes y memorias es una ventana para pensar en una historia más amplia y compleja?
Para pensar estas cuestiones, Pablo Arias nos invita a revisar el reparto de indígenas en la década de 1880. Entre la Patagonia y Buenos Aires, entre el trabajo doméstico y las labores en obrajes rurales, junto a él recorreremos uno de los procesos fundamentales para comprender el nacimiento del Estado argentino, la consolidación de la economía agroexportadora y la formación de la clase trabajadora en nuestro país.

Conferencia a cargo del Dr. Pablo Arias (Departamento de Humanidades - UNS e Instituto de Investigaciones en Diversidad Cultural y Procesos de Cambio, Universidad Nacional de Río Negro):
Viernes 26 de septiembre, 18 hs.
Saavedra 951.


Presentación a cargo de Juan Soria:

“Reparto de indígenas en la década de 1880. Algunas reconstrucciones biográficas desde una perspectiva de género”


Cuando una mañana de mediados de este año le propuse a Ana invitar a Pablo Arias a dar una charla en el Museo, estaba profundamente conmovido. Había estado leyendo Oíd el ruido de forjar cadenas. Vidas de indígenas en la Buenos Aires de 1880 (Investigaciones de la Biblioteca Nacional, 2024) para preparar unas clases, y mi sorpresa fue enorme al encontrar constantes referencias a envíos, por mar, de contingentes de indígenas desde Bahía Blanca hacia la ciudad de Buenos Aires.

En noviembre de 1878, por mencionar un documento citado en el libro, el diario porteño El Nacional señalaba que “la chusma que existe entre los indios venidos últimamente de Bahía Blanca va á ser distribuida entre varias familias de esta ciudad”. Poco después, también desde Bahía Blanca, llegaba la “gente de Namuncurá: 95 indios de lanza, 158 mujeres, 13 cautivas rescatadas con 20 hijos, 3 cautivos varones, 79 muchachos de 5 a 10 años –chinitos– y 72 de 1 a 5 años de edad”.

Menciono estos ejemplos porque me impactaron profundamente. Nunca había leído que desde nuestra ciudad se enviaran contingentes de seres humanos a Buenos Aires para ser repartidos –o “colocados”– como mano de obra en la capital y en el interior de un país que demandaba cada vez más brazos para poner en marcha el engranaje agroexportador. Que a pocas cuadras de este lugar se decidiera enviar en barco a grupos humanos enteros no fue una casualidad: nada de ello puede entenderse sin el avasallamiento sufrido por los pueblos originarios a manos de las tropas argentinas en la llamada “Conquista del Desierto”. Entre finales de 1870 y mediados de 1880, esa campaña marcó un mojón decisivo en la formación del Estado moderno y del capitalismo en nuestro país.

La lectura del libro de nuestro invitado de hoy me recordaba, una vez más, algo en lo que insistimos a diario en el Museo: la historia de Bahía Blanca no puede comprenderse si no se la vincula con la historia nacional y regional. La ciudad no es una polis aislada.

Avanzando en la lectura, el trabajo de Pablo me permitió revisar otro proceso –a mi entender, nodal–: la formación de la clase obrera en la Argentina. El libro presenta una serie de reconstrucciones biográficas que permiten pensar el surgimiento de una masa humana despojada de sus medios de producción y subsistencia, obligada a trabajar en domicilios, obrajes o talleres. Las historias que Pablo narra con enorme pericia relatan un proceso de expoliación y disciplinamiento de la mano de obra en nuestro país. Entre repartos, bautismos forzados, apropiación de niños y desmembramiento de familias, se configura también la dinámica histórica que dio origen a la clase trabajadora argentina, más allá de –y en relación con– la gran masa de migrantes europeos que llegaba en aquellos años.

Pero el libro no se detiene solo en la dominación: también cuenta historias de resistencia. Y esto resulta especialmente valioso. Sin negar las brutales condiciones bajo las cuales los indígenas fueron sometidos en nombre de la libertad de trabajo, Pablo reconstruye relatos de fugas, violencia, silencios ensordecedores y suicidios como formas de enfrentar los suplicios del lugar al que habían sido destinados: golpes, insultos, violaciones y explotación cotidiana. Mujeres, hombres y niños, arrancados de sus territorios y separados de sus familias, resistieron de múltiples maneras.

Mi intención aquí no es reseñar el libro, sino señalar un itinerario posible de lectura y su potencia para el trabajo en nuestro Museo. El minucioso trabajo de reconstrucción de cuatro biografías –cual sabueso o detective, recordando el clásico texto de Carlo Ginzburg sobre huellas e indicios– ofrece un potente ejercicio de historia desde abajo. Estas historias nos recuerdan que la memoria de los olvidados y silenciados por la “enorme prepotencia de la posteridad” es siempre política: supone luchas, resistencias, derrotas y también victorias. Implica relaciones con otros actores: Estado, Iglesia, ejército, policía, médicos, políticos, sociedades de beneficencia. Porque la historia desde abajo nunca es la historia aislada de un grupo, sino la dialéctica entre unos y otros.

A la vez, Pablo elude con un fino trabajo artesanal la tentación de construir una historia trágica que condene a los expropiados a la pasividad. Por el contrario, insiste en su agencia, en sus elecciones y en su capacidad de resistir aun en las condiciones más adversas. De este modo, recupera las vidas perdidas de hombres, mujeres y niños cuyas experiencias fueron decisivas para comprender la construcción del capitalismo en la Argentina.

Leer la historia desde abajo, como propone Pablo Arias, nos invita a desconfiar del triunfalismo del discurso del progreso, a cuestionar lo que se presenta como excepción y a reconocer la potencia ética y política de recuperar la historia de personas reales en contextos reales. Solo así es posible destruir la violencia de la abstracción que los condena, una vez más, al olvido.

CALFUCURA Y BAHIA BLANCA: GUERRA, COMERCIO Y DIPLOMACIA ENTRE VECINOS (1841-1873), a cargo de Sebastian Alioto


 CALFUCURA Y BAHIA BLANCA: GUERRA, COMERCIO Y DIPLOMACIA (1841-1873)


Calfucurá y Bahía Blanca, relaciones interétnicas y frontera, política y violencia, se encuentran geográfica y temporalmente para entablar un diálogo en el que nuestra primera historia emerge interpelándonos con preguntas cuyas respuestas nos resultan aún esquivas.
En el trabajoso camino de historiar e iluminar estas cuestiones llega por primera vez al MAHBB, Sebastián Alioto, doctor en historia, profesor de la Universidad Nacional del Sur e investigador del CONICET, especializado en historia indígena y de las fronteras de la región pampeana y norpatagónica (siglo XVI-XIX), con su charla "Calfucurá y Bahía Blanca. Guerra, comercio y diplomacia entre vecinos (1841-1873)".
El sábado 12 de julio a las 16hs en el MAHBB, Saavedra 951.




 A partir de la irrupción europea en nuestro continente, no solamente los recién llegados, también los americanos nativos se encontraron frente a mundos nuevos, en los que la presencia de gentes extranjeras supuso la necesidad de adaptarse a condiciones antes ignoradas (Merrell, 2000): un caso particularmente notorio fue el de los indígenas de la Araucanía chilena y de las pampas y norte de Patagonia. Crecientemente conectados entre sí, ellos lograron enfrentar primero la expansión imperial, y más tarde las no menos conflictivas y prolongadas vinculaciones ‒aún vigentes‒ con las repúblicas emergentes a ambos lados de los Andes, conservando su autonomía política durante más de tres siglos, con un éxito poco repetido a lo largo de la historia americana. En eso tuvo buena parte, antes que el rechazo y el aislamiento, la apropiación e incorporación creativa de un cúmulo de bienes (animales, plantas, materias primas, tecnologías, artefactos) y usos culturales provenientes del Viejo Mundo e introducidos por los invasores. En la situación de paridad militar que predominó hasta fines del siglo XIX, generando vastas y permeables fronteras regionales constituidas en espacios de fluidas interacciones, los intercambios comercial y simbólico, la diplomacia y la guerra representaron ocasiones de apropiación recíproca; generándose formas sociales y culturales en buena medida híbridas o mes tizas, aunque se mantuvieran, desde luego, las particularidades étnicas y culturales en mayor o menor medida. 




, las sociedades indígenas de la región pan-mapuche representan un caso especial, porque se transformaron profundamente a lo largo de varios siglos, conservando al mismo tiempo su soberanía. Gui llaume Boccara (1998) sostuvo que esa sorprendente supervivencia se debió a la capacidad de absorber los cambios y generar transformaciones –que vio como un caso de etnogénesis (Sturtevant, 1971)- en lo que llamó una “apertura caníbal” hacia el otro. La incorporación de rasgos culturales alógenos fue un instrumento cardinal para las adaptaciones indígenas regionales en una situación de contactos conflictivos, complejos, multipolares y prolongados con los euro peos y sus descendientes culturales. Lejos de cristalizar una cultura estática renuente a las modificaciones, las comunidades nativas supieron tomar y  usar en su provecho todos aquellos instrumentos que, aunque introducidos por sus oponentes, pudieran ayudarlos a transitar lo que sin duda recono cieron como una nueva época; mientras que a la vez buscaban conservar los rasgos básicos e irrenunciables de su propia configuración. De modo que los nativos no tuvieron grandes problemas en adoptar instrumentos de metal, armas, caballos, bienes de consumo como bebidas alcohólicas y tabaco, ropa (Tamagnini, 2020 es un estudio pionero en este sentido); pero no por ello depusieron características fundamentales de su cultura y forma organizativa, como la resistencia a vivir en ciudades, a la monetización y mercantilización total de su economía, o el abandono de la poliginia.
La historia de las Sociedades Indígenas pampeano-nordpatagónicas, montañesas y trans-cordilleranas a partir del siglo XVI en adelante se desa rrolló en el contexto de sus relaciones con las sociedades hispano-criolla y criolla, y se vincula con las profundas transformaciones que tradicional mente han sido examinadas, aunque de manera insuficiente, en el contexto del llamado proceso de “araucanización de las Pampas”. En Argentina, esta explicación antropológica e historiográfica es actualmente objeto de contro versia, en el marco de un debate más amplio que ya ha desencadenado una revisión exhaustiva del tema en todos sus aspectos.
La permanente interacción de sociedades indígenas descentralizadas con sociedades hispano-criollas y criollas estatales generó profundas trans formaciones en la vida de los nativos a todos los niveles de la organización social. Enumeremos algunas:
Apropiación de animales y ganado
Incorporación de textiles
Enfermedades 
Conflictos y armamentos
Comercio e incorporación de bienes de consumo
Viajes
Apropiación de personas

sábado, 26 de octubre de 2024

La ciudad no es una polis


Bahía Blanca, 

la civitas, entre la Nación y la Provincia

 

  

¿Cuáles son el alcance y los límites de las autoridades municipales, cuál la presencia y los vínculos (con sus tensiones) con la nación y la provincia,

¿Cómo se equilibra el poder del municipio frente a la provincia y a la nación?

 

1828-1860

La génesis y la perduración de Bahía Blanca durante la primera mitad del siglo XIX está marcada por tres cuestiones: 

●       El enfrentamiento entre unitarios y federales: en 1828 Estomba funda un enclave militar unitario; pero ya desde 1832 constituye un punto central de la política de frontera de Rosas. Después de Caseros, el Estado de Buenos Aires consolida su presencia en la frontera. La protoprovincia. La ley de municipalidades. La organización de la campaña. Avances administrativos.


●       la relación con los pueblos indígenas: Tanto las alianzas como las hostilidades en la región se definen en función de los avatares de la política nacional: acuerdos, incursiones y batidas en las tolderías y malones con intercambio de prisioneros y cautivos. Con los malones, los indígenas no ponían en discusión la propiedad de la tierra: eran un medio de presión para responder a hostilidades o afrentas y negociar con el Estado. Bahía Blanca, su comandancia, y constituyen el punto en el que se articulan violencia y negociación. La política de rosas de indios amigos, implacable con los que no lo eran. Después de la caída de Rosas, el estado de bs as lleva adelante una política de hostilidad hacia los grupos indígenas.


●       la disputa con Brasil y Chile por la soberanía sobre la Patagonia

Del juzgado de Paz a las Comisiones municipales

La Guerra a muerte.

La relación con la Confederación de Salinas Grandes

Los malones de 1859 y 1870

 

1860 - 1930 La presencia del Estado Nacional y Provincial

●       La campaña de ocupación del territorio y aniquilación/desplazamiento de las poblaciones indígenas.

●       Disputas entre los partidos Conservador, Radical (con sus sucesivas divisiones) y luego Socialista. Intendentes radicales. Ley Vergara de eleccion directa de intendente

●         La cuestión de la capital de la provincia; y la provincia que no fue.

●       Las instituciones nacionales y provinciales en la ciudad. La “manzana fiscal”, las tierras fiscales en el puerto. La Aduana. La cuestión del “puerto nacional”. El Hotel de inmigrantes. Escuelas (provinciales y Lainez), Tribunales (federal y provincial), Registro Civil.

 

1930 - 1962

●       A pesar del fraude, en Bahía Blanca, intendentes radicales e incluso uno socialista, Agustín de Arrieta, durante dos mandatos (por la abstención radical).


●       Segunda mitad de la década del 30, fraude, abstención radical, comisionados enviados por el gobernador de la provincia: 28 comisionados (designados desde La Plata por el gobernador de La Provincia). 5 intendentes.


●       A partir de 1946, con el peronismo, con la presencia de Lopez Francés, como ministro de Hacienda de la provincia, la ciudad recibe recursos para planes de construcción de viviendas, obra de canalización del Maldonado.


●       Impacto local de la nacionalización de empresas (ferrocarriles, electricidad), construcción de elevadores de grano en el puerto, el Instituto Tecnológico luego Universidad del Sur, la Universidad Obrera (luego Universidad Tecnológica).


●       Revolución del 55 en Bahía Blanca. Intervencion de la Aviación Naval (con base en Espora) en los bombardeos. En el marco de las tensiones entre el peronismo y la Iglesia se produjo la quema de los archivos de la catedral.

 1962 -2025 Entre la modernización y la movilización

·         La movilización se da en respuesta a la represión política, a los planes de ajuste económico (Krieger Vasena, Rodrigazo). Universidad, sindicatos y movimientos católicos, actividades sociales culturales, intelectuales, activistas que llegan incluso a la acción armada. A partir de 1974 la triple A (organización paramilitar) y luego parte del Estado puesto al servicio de la represión: secuestros, asesinatos, torturas y desaparición con el objetivo de “eliminar la subversión”. En el Comando del V cuerpo de ejército funcionó el Centro de Detención Clandestino la Escuelita. De Puerto Belgrano partió el Crucero Gral. Belgrano durante la Guerra de Malvinas.

·         Con la recuperación democrática, alternancia de gobiernos radicales y peronistas en la ciudad.

·         Cómo cambian las relaciones entre el estado nacional y provincial con el municipal a partir de las leyes de Menem y cómo impacta en Bahía Blanca

 

Instituciones nacionales y provinciales en Bahía Blanca:

Ejército, aduanas, banco nación, Puerto Nacional, Universidad Nacional del Sur y Universidad Obrera-Universidad Tecnológica, las rutas (Vialidad nacional) los ferrocarriles, correo, radio nacional, aduana (AFIP), Banco Nación, policía federal.

Consorcio de gestión del puerto, Escuelas públicas, Organismos artísticos del Sur, hospital Penna, Tribunales, policía, registro civil, Banco Provincia

  

La institución municipal

1828 El fuerte militar (avanzada del estado nacional)

1834: Juzgado de paz ( provincia), primera institución civil de la ciudad

1855: Comisiones Municipales: tierras, seguridad, justicia local y servicios públicos). Estado Bs. As.

 

1856: Creación del partido de Bahía Blanca 

1886: Ley orgánica de Municipalidades. Concejo Deliberante. intendente. Bordeu. Primero efectivo: Luis Caronti

1895: Bahía Blanca declarada ciudad.

Intendentes, comisionados e intendentes de facto. Alternancia de partidos políticos en la ciudad. Movimientos  vecinales.

 


El territorio del Partido

1856: hasta el rio Colorado

1885: Partido del Colorado (Villarino

1905: Partido de las Sierras (Tornquist)

1945: Partido de Cnel Rosales (Punta Alta)

 

 

 

 



[1] Francisco Casal fue el primer funcionario civil de Bahía Blanca. Su papel, por supuesto, se limitó al despacho de los expedientes de tierras y a juzgar los pequeños delitos cometidos en su jurisdicción. Fue designado en 1834 aunque ya en 1832 aparece ya en 1832 firmando los expedientes de tierras. Comerciante en Bahía Blanca desde 1830.