viernes, 1 de mayo de 2026

Como fueron los festejos del Centenario de la fundación de Bahía Blanca´




Para los festejos del Centenario de la fundación de Bahia Blanca se constituyó una

Comisión Oficial Pro-Centenario


y una comisión paralela, constituida el 3 de septiembre de 1926 , denominada Comisión Hijos de Bahía Blanca, que remarcó no tener “relaciones de ninguna especie” con la anterior  a la que no reconocía tampoco como “oficial”, y a la que, en el periódico satírico El Régimen denominó burlonamente "La Logia"). Es la que inauguró el 11 de abril de 1931 el monumento a los Fundadores en el Parque de Mayo.

 Los eventos del festejo

- Tedeum, en la Catedral, con la presencia del gobernador Dr. Valentín Vergara, y del Ministro de Marina Alte Domeq García.

- Desfile  ante el Palacio Municipal,  militar(regimiento de infantería, tropas de marinería), escolar

- Velada de Gala del 11 de abril, en el Teatro Municipal. Contó con un discurso pronunciado por Julio GArcía Hugony; números de canto y de piano a cargo de señoras y señoritas de la sociedad bahiense (Celia R de Avanza, Elba Ducós, Eva E. de Bilotti), de declamación (M. C. Fonrouge Miranda);el cuadro vivo "Friso Incaico" dirigido por Marta G. de Pont, interpretado por varias niñas, y que sirvió para transportar al público a los fulgores de la civilización quechua, orgullo de los pueblos americanos y finalmente la actuación de un conjunto de guitarra, y orquesta dirigida por Luis Bilotti.

- Inauguración de la Escuela Centenario (la escuela 2 en calle Vieytes)



- Romerías, organizadas por la Comisión Hijos de Bahía Blanca

- Exposición de la Habitación, organizada por el estudio de F. Marseillan y Cia.

- Exposición de arte, organizada por la agrupación Índice: 49 obras con premios para pintura (Juan Carlos MIraglia, Hector vardiero y Filoteo Di Renzo y menciones a Saverio Caló y Domingo Pronsato)

- Inauguración del Sanatorio Central

- Homenaje de la colectividad vasca: placa en honor del coronel Estomba

- Inauguración de la Fuente de los ingleses en la Plaza Rivadavia.

- Inauguración del monumento a Garibaldi, frente al Teatro Municipal donado por los italianos

- Proyecto de monumento alegórico en el Parque de Mayo y de hospital propuesto por los españoles

- Proyecto de monumento a los fundadores propuesto por la Comisión Hijos de Bahía Blanca

- Premio "Centenario" organizado por el "Moto club bahiense"

- Campeonato organizado por el "Tiro Federal" de Bahía Blanca, con participación de equipos de diferentes ciudades del país.


La celebración retórica

Un artículo centrado en los puertos de Ing. White y Galván: Bahía Blanca, "Liverpool Sudamericana", sus diferentes aspectos con sus subtítulos: - Bahía Blanca "capital económica";  Bahia Blanca, portuaria;  Bahía Blanca, ferroviaria; La exposición industrial; El concurso exposición de productos de granja; y la habitual retórica celebratoria del progreso: Es su sino: progresar indefinidamente, darle realidad ponderable a sus energías productoras que, cuanto más se explotan, con mayores ímpetus surgen.

Esto para empezar: ... es hoy crecido y sazonado fruto grávido de promesas extraordinarias de porvenir...; ...Inmigrantes desarraigados de sus tierras fatigadas de vivir eran estos obreros que, con su gesto audaz hasta el heroísmo, se jugaron a cara o cruz la propia existencia por el pedazo de teirra que iban a conquistar. Y no pocas veces la indiada hizo que se les diera cruz en tamaña lucha por el inmediato pan nuestro de cada día. Pero muy luego... el arma mortífera fue reemplazada por el arma del trabajo; la actividad guerrera contra la asechanza del azar de la vida laboriosa. El ensueño de conquista, angustiado por el inminente malón hirsuto, se acendró y transmutó en la obra del trabajo en paz, absorto en la exclusiva preocupación del futuro arriesgado y laborioso de sus pobladores y, sobre todo, por el determinismo natural que implica su ubicación geográfica. El incesante aporte aluvional de los elementos de trabajo, aunado a las condiciones propias de la laboriosidad humana...

Bahía blanca es un hirviente emporio del industrialismo, de la febrilidad del comercio en las regiones sudeñas del país.




Pero sin embargo detras (o por debajo de la humareda retórica, varios artículos dejan al descubierto una realidad menos lucida, más áspera

En el artículo "Golfo Gris", se dice por ejemplo: "... cuando haya perdido sus inconfundibles características de pueblo grande campaña que ahora tiene, ... cuando el antiestético baldío céntrico haya desaparecido para siempre... habrá sonado la hora de cantar loas a la grandeza positiva de Golfo Gris..."

Cuando los viajeros llegan "la primera impresión que reciben es la de haber sido engañados". "Y si nos detenemos un instante a examinar sus atractivos... calles chatas, contornos chatos, vegetación más chaata aún... sin nada agradable que rompa la monotonía enervadora del conjunto"

Cangrejal, páramo, tierra desnuda y salitrosa, algún rancho de barro y de miseria, orfandad de árboles, de color, de vida fuerte

En Golfo Gris hay una especie de prevención contra las cosas sólidas y de mucha duración. No se construye, se improvisa. Movilidad continua del dinero y de las personas: la gente se muda tanto de casa como de camiseta. Construcciones provisorias y gentes que viven en ellas provisoriamente. Edificación de un día y aves de paso. Prosperidad de las empresas de mudanzas.

Por eso el espíritu localista resulta casi desconocido. 

Una fiebre constructora: todo el mundo, cuente o no con los recursos indispensables para hacerlo, quiere tener su casa propia o sus casas de alquiler. Se edifica en todas manzanas, se cubren los baldíos, pero en ese machacar acelerado y sin tregua hacia un mayor engrandecimiento ciudadano hay un desconocimiento lamentable y una ignorancia supina en materia de estética. Cada uno quiere para "su casa" el tipo de construcción más raro que pueda imaginarse. ¿Que la estética y el ornato urbanos sufren desmedro con ese churrigueril resurgimiento? Muy poca cosa les importan esos detalles a quienes solo obedecen a un capricho del momento y a quienes, con tal de implantar una novedad, por ridícula que sea, se someten gustosos a la estrechez de una pajarera inhabitable o a algo peor.


Otro artículo firmado por Francisco Marseillan, "Son tristes nuestras casas"

También aquí se habla de una edificación chata, monótona, y de una colocación insípida, construcciones iguales, de planta baja solamente.