lunes, 13 de julio de 2026

Ay que frío, Ramón (de cómo los bahienses trataron de no morirse de frío en el pasado)



En su Informe de 1869, Caronti, Laspiur y Real de Azua escriben: 

"Bahía Blanca tendría un clima respecto a la temperatura sensiblemente igual al de Nápoles, tanto por la media anual, cuanto por las medias de las estaciones y hasta por el máximum del frío observado"

¡Pero bueno, no por nada usan el verbo "tendría", porque una cosa son los promedios y otra.... la realidad de cada invierno, con 3 o 4 grados bajo cero y viento sur. 

No, Bahía Blanca no llegó a lucir nunca como una ciudad mediterránea: 

"el verano de plomo derretido que mantenía en fusión el fuelle del viento  norte" y [en invierno] "Pago Chico, pelado como la palma de la mano, mas que pueblo parecía paradero de caravanas en un arenal".


¿Cómo se atajó el frío del invierno en Bahía Blanca a lo largo de su historia? 

"BOSQUES" 

"SURGENTES"

"GAS"

"LANA"

"KEROSENE"

"FUEGO"


BOSQUES  

La silueta de la ciudad


El frío fue un factor condicionante desde la misma fundación.

Los indígenas no se quedaban en invierno en esta zona sino que se desplazaban hacia las sierras, o incluso más hacia el norte. (Quillangos - piel hacia adentro y cuero hacia afuera, decorado; tejidos mapuches - hilado y confección de ponchos y mantas que se exportaban; y ropa intercambiada con la sociedad hispano-criolla desde la época del virreinato: pantalones, camisas, camisetas, bombachas calzoncillos,  sacos de paño, sacos paltó (levitas), chaquetas, chaquetones, medias, vestidos, chupas, chalecos y pañuelos, sobre todo de seda). Ponchos impermeables, luego fabricados en Inglaterra pero no de tan buena calidad.



Acta de fundación de Bahía Blanca

"... convinieron de opinión unánime que la posición elegida por el ingeniero Parchappe y aprobada por el referido Coronel es la mejor que puede presentar la campaña en la parte de la costa, por la inmediación de un buen puerto y la reunión de un río de excelente agua; pastos abundantes; combustibles para muchos siglos y la mejor tierra vegetal, por cuya reunión de circunstancias está llamado a ser algún día uno de los establecimientos de más interés para la Provincia de Buenos Aires". (1828, acta de fundación)


1856: los de la legión agrícola recién llegados talaron todo

 Estas plantaciones ... volteóse parte de ellas para formar una gran estacada que sirviese de recinto a la población. El resto de los árboles fino finalmente al suelo junto con esta misma estacada, a la llegada del Coronel Olivieri con su legión: pues era tal el frío , tal la escasez de madera para abrigarse y sobre todo de combustible entonces que todo ello fue devorado en un abrir y cerrar de ojos no respetándose ni aun la propiedad particular en circunstancias de tanto apuro. Recuérdese que los colonos habían perdido sus equipajes por el naufragio del buque que los traía (Pellegrini, 1861)


Bosques artificiales de sauces, acacias, como por ejemplo el de Jimenez que brinda leña y combustible:

Varias quintas han sido destinadas a la silvicultura; se planta el álamo de Italia, la acacia y el sauce llorón que prosperan prodigiosamente. Un solo vecino, el Sr. Jiménez posee una pequeña selva artificial de más de 2000 árboles de estas dos especies. Como madera de construcción el álamo y el Sauce son tal vez más baratas que en otras partes de la provincia. Estos pequeños bosques, bien atendidos, dan cada año, con la poda el combustible, mientras los troncos sirven para las construcciones




Los cultivos de frutas y viñedos contribuyen a mitigar los rigores del calor y del frío (1883 viajero ilustre)


Durante todo el siglo XIX se utilizó el adobe y no la piedra caliza disponible en la zona ya que esta no mantiene fresco el interior en verano ni conserva el calor en invierno. El adobe, en cambio permitía mantener las temperaturas estables dentro de RANCHOS Y TAPERAS. Con adobe se hacían ladrillones o chorizos, y la cubierta luego se hacía con paja con un orificio para permitir la salida del humo del pequeño fogón que se armaba en su interior.

Recién a partir de 1840 comienzan a fabricar ladrillos cocidos y hacia 1880 hay ya algunos hornos de ladrillos.
durante el invierno los hornos de ladrillos se detienen (Genau)



SURGENTES

1959. Estado de los trabajos de perforación del pozo artesiano en Alsina y San Martín, costeado por la firma Impulsora Bahiense SRL y con el fin de dotar de agua corriente y calefacción al complejo de edificios y galería Plaza.
(el vapor del noble líquido que aún emerge desde las profundidades de la tierra a través del pozo, nos ofrece un paisaje singular, especialmente en los meses de invierno, que nos lleva a imaginar un paseo por la mismísima ciudad gótica).



GAS  

Chacra asfaltada o polo de desarrollo


Fábrica de Gas - Empresas Eléctricas Bahía Blanca:
La instalación de la red de gas domiciliaria en Bahía Blanca fue encomendada a una empresa subsidiaria del Ferrocarril Buenos Aires al Pacífico, la cual hizo construir una planta en Villa Rosas (a cargo de la firma Gerardi, bajo la dirección del arquitecto Arturo Gibson) que fue inaugurada el 27 de agosto de 1.907. La planta de gas constaba de tres galpones, un gasómetro donde se almacenaba el gas producido y desde el cual se distribuía a la ciudad mediante una red de cañerías de 75 km de longitud, una chimenea, oficinas y una vivienda para el gerente. Cuando el FCS se hizo cargo de los bienes del Buenos Aires al Pacífico se desprendió de la Fábrica de Gas, la cual quedó en manos de Empresas Eléctricas Bahía Blanca partir del 1 de diciembre de 1927. La Fábrica de gas siguió funcionando hasta 1951, cuando quedó inaugurado el gasoducto que provee de gas natural a Bahía Blanca. Los edificios
aún permanecen en pie, salvo el gasómetro que fue desmantelado.


                                            

                                       

                                        





En el centro o en el confín


Gasoductos

En 1951 Bahía Blanca se conectó por primera vez a la red troncal de gas  con la construcción del Gasoducto Presidente Perón (luego rebautizado como Gasoducto General San Martín), el cual unía Comodoro Rivadavia con Buenos Aires pasando por Bahía Blanca. (Revista Panorama, mayo de 1951)

El Complejo General Daniel Cerri (operado por TGS), complejo ubicado en el kilómetro 701 de la Ruta 3,
  • Planta de Absorción (Gas Licuado): Inaugurada el 31 de octubre de 1968.
  • 1972: Gasoducto Neuba I Plaza Huincul (Neuquén) — Gral. Cerri (Buenos Aires).
  • Planta Criogénica: Inaugurada formalmente en 1973 bajo la órbita de Gas del Estado (actualmente operada por tgs). 
  • 1973: Gasoducto Neuba II Gral. Cerri (Buenos Aires) — Gral. Pacheco (Buenos Aires).


Ahí convergen los cuatro gasoductos que conforman la red más extensa y de mayor caudal de la Argentina, procedentes de Neuquen, de Tierra del Fuego:





LA LANA

¿Chacra asfaltada?

1870 Introducción de ovejas refinadas, Arnold y Luro. Estancias con ovejas para evitar el arreo. Esquila, comercio de lana.

1890 Instalación del Mercado Victoria para el acopio y comercialización de los "frutos del país", en particular de la lana. Barracas donde se acopia, se prensa y se enfarda la lana para la exportación.






1905 lavadero de lanas en Cerri perteneciente a la familia Soulas: la lanera Argentina





1946 La Lanera San Blas se inauguró en 1946 con maquinaria traída de Europa. Era la filial de la empresa francesa Etablissements Auguste Lepoutre et Cie con prestigio internacional. Fue la fábrica textil más grande de la zona, instalada en un predio de 5 hectáreas con 25 mil metros cuadrados cubiertos. Tuvo una integración vertical del proceso productivo por el cual llegaban a fábrica los fardos de lana sucia y salían tejidos terminados.


1949 proyecto de lavadero de lanas Patagonia (no concretado) en el actual barrio Patagonia



                             


Laburo, laburo, pero ¿cómo?

Cardadora de lana
Tejido.
¿Cómo se protegen del frío en diferentes oficios y espacios laborales?

La olla de los piqueros

Debajo del puente La Niña, en la Terminal de Granos, esperaban los trabajadores (los “piqueros”, los jornaleros) para ir a cargar y descargar bolsas. Como la espera era larga, entonces debajo de un tinglado siempre había una olla con comida caliente, donde los que esperaban se reunían hasta que llegaba el cambio de turno que era de tres horas y podía ser de día, de noche y hasta de madrugada, había gente todo el día esperando los turnos, hacían jornales cada tres horas, siempre había gente ahí, esperando para entrar a trabajar

Al aire libre, hay un techo, hay un tinglado, un tinglado de chapa, largo, ahí se ponían todos los piqueros, venia el capataz, le agarraba el documento, te agarraba el documento a vos, entrabas vos, ahora no, ahora tienen un carnet, y ya van por turnos, pero antes no, venían todos ahí abajo, venia el capataz de arriba, decía vos, vos, vos, le dabas el documento, chau, ya estabas adentro, cuando ibas a cobrar te pagaban y te daban el documento con la plata, antes pasaba eso, ahora no, ahora se modernizaron.

Pero antes había gente todo el día, y venía gente de otros lados también, era el laburo más fácil, y te tomaban enseguida. (Roberto Borda)

 

Estibadores, puesteros  de campo, colectiveros, choferes, maquinistas,

1905  Geniale Giretti:

El 28 después de dos días fuí a buscar trabajo a otro lugar a tres horas de camino donde estaban mis compañeros Vitali, Bianchi y mi cuñado, pero el intento fue inútil porque en ese lugar no necesitaban trabajadores. A la noche, al no poder volver al hospedaje, me vi obligado a pasar una noche con ellos. Y con buena voluntad, cada uno de mis compañeros me dio uno una frazada, un colchón y un almohadón para dormir. Pero, obligado a dormir en el suelo y las frazadas insuficientes para frenar el frío, pasé una noche  infernal.

Trabajábamos en el ferrocarril, y quien ha estado en América lo puede decir, se duerme en una carpa, verano e invierno, donde el viento sopla y la lluvia pasa.



Muerto de frío, Revista Comercial, 6 de julio de 1912

"Hace unos pocos días dieron los diarios la triste noticia de que un desheredado de la fortuna, que acostumbra a pernoctar en las casas desalquiladas, había muerto en una de ellas como consecuencia de los fuertes fríos que se registraron la semana pasada. (necesidad de un asilo para recibir a la gran cantidad de gente sin trabajo y sin medios de vida que pululan por temporadas en nuestras calles).

Salamandras, un taller aceite quemado goteo, turbinas a combustible. Había gente que juntaba el carbón junto a las vías, carbón de coke


¿Quiénes somos los que somos? inmigrantes muertos de frío

1924 Al día siguiente cuando fui a la oficina de colocaciones del Hotel y manifesté mi decisión de ir a Bahía Blanca, encontré un constructor de esa ciudad, que se llamaba Sara que buscaba albañiles nos pusimos de acuerdo en la misma tarde casi de noche tomamos el tren y viajamos todos juntos, o sea los cinco que salimos del pueblo nuestro de Poia rumbo a Bahía Blanca.

Jamás sufrí tanto frío como ese viaje de noche en tren. Salimos de Italia en pleno verano y llegamos a Buenos Aires en pleno invierno, la ropa que tenía era de verano nada más, recuerdo que nunca sufrí tanto frío ni cuando en pleno invierno y en plena montaña me agarraba esa terrible ventisca de los Alpes. El constructor Sara nos llevó a u Hotel, casi a la hora del medio día yo no pude comer porque me batía continuamente la mandíbula, el dueño del hotel señor Torquatti me llevó a la cama, me dio a tomar algo muy fuerte, me cubrió bien y recién a las cinco de la tarde me tranquilicé y pude comer, ya había pasado el temblor, pase un tremendo susto creía de morirme. El Hotel que paramos a nuestra llegada a Bahía Blanca se llamaba Roma, estaba ubicado frente a la Plaza Rivadavia, al lado de la Catedral.

El señor Sara traía obreros de Buenos Aires y de inmigración, para varios constructores, ya mí me mandaron con un señor constructor, se llamaba José Crocitto, los otros cuatro, a saber, mi cuñado, mi primo, Sabino Segalla y Silverio Pasi

Como eran peones, los llevaron a excavar zanjas para cloacas, en aquella época se construía la red principal de obras sanitarias, el único albañil del grupo era yo.



KEROSENE



El kerosene fue clave para cocinar y calefaccionar en Bahía Blanca antes de la red de gas natural. Su historia pasó de la venta enlatada a los surtidores en las calles. Finalmente, la venta de kerosene casi desapareció por la expansión del gas.
  • Importación inicial: A principios del siglo XX, empresas como Standard Oil traían kerosene al puerto de Bahía Blanca porque no había carbón inglés.
  • Producción local: En 1926 se fundó Refinerías La Isaura, la primera refinería bahiense ubicada en Loma Paraguaya. Esta empresa tuvo su propia red de estaciones, como la famosa La Celina, y produjo combustibles livianos y kerosene. 
  • El rol de YPF: A partir de 1927, YPF cambió el sistema. Dejó de vender kerosene en latas sueltas y empezó a instalar surtidores en las veredas de los barrios
  • Crisis en los años 40: Tras la Segunda Guerra Mundial, el kerosene era vital para los calentadores de cocina. Hubo momentos de gran falta de combustible. [1]
  • Filas populares: Por el desabastecimiento, la población hacía largas filas para comprar su ración. En el Mercado de Abasto y otros puntos, la gente esperaba con bidones o botellas. El límite de venta llegó a ser de dos litros por persona. Foto del surtidor de calle Alsina 
  • El "operativo kerosene" (década del 70): YPF instaló más de 20 puntos de venta nuevos y amplió sus tanques para solucionar las filas y abastecer a la ciudad.
  • El cambio al gas: A partir de la década de 1980 y 1990, la ciudad transformó su matriz industrial y comercial, consolidando al Polo Petroquímico. Con el tiempo, la red de gas natural llegó a los hogares y el kerosene dejó de usarse en las cocinas y estufas. 


Calefacción en el hogar: estufas a querosene, calentadores, radiadores, estufas eléctricas,el leñogas, los videos con fuego de hogar


Bares, cafés
Fogatas, fogones, guitarreadas
Ropa de abrigo: lana tejida, colchones de lana.
En la cama: scaldalet (con la monega y el prete), bolsa de agua caliente, ladrillo refractario
El fogón, el calor del hogar, fogatas en la playa, el fuego del asado.
Pero el fuego hay que cuidarlo. 
Cuidar el fuego: en estos tiempos, en momentos (infernales), frente a eso los pocos que nos mantienen tibios y calienten, reunirse alrededor del fuego, tal vez hay que quemarse todos




CLIMA

828  Parchappe (p.678)

Me ocupé, desde ese momento, de los preparativos de mi regreso y puse en orden todas las notas que había recogido de esa comarca salvaje, pisada acaso por primera vez por un observador europeo; pero no pudiendo, en ese momento, entregarme a otros trabajos, me ocupé especialmente de observaciones meteorológicas que consigno en el cuadro siguiente, el cual, por incompleto que sea en muchos aspectos, bastará sin embargo para dar una idea de la temperatura y de los vientos característicos de los meses que pasé en Bahía Blanca. Se notará que, de ochenta y tres días, hubo cuarenta y nueve de viento más o menos violento y uno solo de calma. Hubo diez y seis días en que llovió, pero solamente nueve en que la lluvia tuvo alguna duración. En fin, el máximo de calor fue de 29 grados centígrados; y el de frío de 3 grados bajo cero. Haré notar, sin embargo, que el frío debió ser más intenso algunos días después de la terminación de mi diario, porque la nieve llegó a tener hasta tres centímetros de espesor. Estábamos al comienzo del invierno de esas comarcas. Partí el 15 de julio acompañado de doce hombres y dos oficiales


1832 En invierno los salitrales se convierten en charcos de salmuera, en verano grandes campos de sal. (Darwin)

1869

    El clima de Bahía Blanca debe clasificarse como muy ventoso; los días de calma son contados y generalmente dominan los        vientos secos del Nor-Oeste. La frecuencia ordinaria de los vientos explica una particularidad del clima: la escasez de rocíos     y de rocíos helados. Si los primeros ejercen una acción benéfica sobre la vegetación son muchas veces funestos para los            animales que comen los pastos mojados. Se tiene la precaución de largar tarde las majadas para que los animales no coman     los pastos con rocío o heladas. En Bahía Blanca, salvo pocas excepciones se pueden soltar las ovejas al amanecer, y en            invierno es una ventaja incontestable que compensa la corta duración del día (Caronti, Sixto Laspiur y Real de Azua, 1869)


 





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