miércoles, 20 de marzo de 2024

1913 Nuestro hotel de inmigrantes (Hoja del Pueblo, 26 de febrero de 1913)

 



"El diputado Justo anuncia que tan pronto como se inicie la discusión de los presupuestos pedirá la supresión del Hotel de Inmigrantes de Bahía blanca por haberse convencido personalmente de su absoluta inutilidad.
Justo hace gala de su apellido y tiene razón en esta como en muchas otras cuestiones,. Nuestro Hotel e Inmigrantes resulta perfecta y absolutamente inútil. Su misión se reduce a recibir alguna que otra remesa de inmigrantes y ver cómo estos desfilan tranquilamente hacia Buenos aires. Y para es viaje no se necesita ser Justo para reconocer que non precisas las alforjas o lo que es lo mismo, el paso por nuestra ciudad.
La idea que movió a la creación de nuestro Hotel de Inmigrantes era buena; pero en esta nación  protocolar una cosa es predicar y otra dar trigo. Sin estudios previos, sin personal competente, dejando reducida la acción de este personal a limites de absoluta impotencia, el hotel no poda dar ningún resultado práctico y en efecto no lo dio.
Es el caso eterno: ligereza en el pensamiento y deficiencia en la ejecución con lo que se consigue que las màs bellas iniciativas fracasen lamentablemente.
Tuvimos triste acierto cuando actuamos de de profetas y anunciamos el fracaso. Ahí està el hotel, inútil organismo muerto en su infancia como mueren muchas ilusiones: en flor.
La interrelación de Justo será como gran lanzada a moro muerto puesto que como tal cadáver consideramos todos a nuestro hotel de inmigrantes."

1913 "La catrera cosmopolita" (El Hotel de Inmigrantes en la revista Fray Mocho)

 En su edición del 24 de enero de 1913, la revista Fray Mocho, que se publicaba en Buenos Aires, presenta un artículo "Fray Mocho en Bahía Blanca. Tipos del Hotel de Inmigrantes", en el que supuestamente el periodista, acompañado por Antonio Infante, conversa con un personaje que desde hace un cierto tiempo reside en el Hotel, ya que no consigue trabajo.


            

                         




1908: Cuartel de tropas (Guía Colosimo, 1908)

 


1906 Una postal del "Cuartel de Artilleria"

 




1890 septiembre: una carrera de caballos frente al (aun no inaugurado) hotel de inmigrantes

 La Tribuna, 24 de septiembre de 1890

"Se verifico ayer, como a la una de la tarde, frente al nuevo hotel de inmigrantes una carrera hípica con los caballos, un picazo del Sr. Pedro Alonso y un tordillo de Lundin en la distancia de dos cuadras ochenta varas ganando el picazo. La apuesta de cada parte fue de cincuenta pesos además de un almuerzo por valor de 50 pesos también."

1890 marzo: recorrido por el edificio del Hotel de Inmigrantes en construcción

 






Hotel de Inmigrantes
Tuvimos ayer la oportunidad de recorres aunque rápidamente el Hotel de Inmigrantes cuya construcción está muy adelantada y que en breve será liberado al servicio a que está destinado*. Consta de cuatro cuerpos de edificio principales: el frente y tres paralelos, con patios divisorios; la construcción ocupa una superficie de cuatro mil ochocientos setenta metros mas o menos.
El frente es de un arquitectura sobria y severa, a la vez que elegante y está coronad por el escudo argentino. 
Lo forman tres peristilos que dan acceso al interior, y por las habitaciones para escritorios y empleados.
A la derecha existe un vastísimo salón para hombres, al centro tras los escritorios, otro salón y a la izquierda un tercero, igual al primero, pero dividido en el medio por una pared, haciendo así dos salones. Enseguida atrás existe otro algo más chico, como también las cocinas y dependencias para lavaderos y otros usos, finalmente se halla un gran deposito para baúles, equipajes en fin todo lo que no debe quedar en las habitaciones.
En posesión de mayores detalles y cuando todo estará concluido daremos a nuestros lectores una reseña completa.
Mientras tanto podemos ya manifestar nuestra satisfacción para la perfección de la obra que ha sido ejecutada por los señores Degiorgi (De Giorgi), Russo y Cia.
El actual secretario señor Luis J. Viale está de parabienes y se comprende sobre todo si se tienen en cuenta los esfuerzos que ha tenido que hacer para alojar muchas veces los inmigrantes en la ruina que hoy sirve de hotel, ruina indigna del objeto a que era destinada, e indigna también de la República puesto que ella daba una mezquina idea del país al inmigrante que llegaba a estos parajes.



*¡Cosa que sucedió recién en 1911!