sábado, 26 de octubre de 2024

¿Quiénes somos los que somos?

 

Todos llegan desde otros lugares (1828 - 1880)

Desde el momento de la fundación, a caballo, en carretas, o en barco desde Buenos Aires o Patagones,

-       criollos, mestizos, españoles, indígenas, desde el interior de la provincia de Buenos Aires, y desde otras provincias (Tucumán, La Rioja, Córdoba, Entre Ríos); 

-       y también prisioneros brasileros traídos desde Patagones; 

-       indígenas de tribus amigas que se asientan en los alrededores del fuerte; 

-       hacia 1840 un pequeño grupo de confinados políticos genoveses; 

-       y en 1856 los italianos de la Legión Agrícola Militar; 

-       y algunos ingleses, irlandeses, galeses, escoceses, 

-       uruguayos (los orientales), 

-       y algunos belgas, alemanes, suizos y vascos, 

que van y vienen de aquí para allá.

 

 

 

 

 

Bahía Blanca, ciudad cosmopolita (1880-1931)

Desde Buenos Aires, y en tren, vienen bajando, los inmigrantes inquietos, a través de la provincia de Bs As. 

Con la llegada del ferrocarril y la expansión agrícola, familias de chacareros italianos y españoles, franceses, y rusos (alemanes del Volga), se asientan en la zona de las sierras de la Ventana, en colonias Arroyo Corto, Pigüé, Tornquist, Saldungaray, promovidas por empresas privadas tales como Casey, Tornquist, Curamalán.

Hombres solos, en cambio, llegan a la ciudad desde provincias del interior del país, y de Italia y España, y también vascos, franceses, sirios, y croatas, que van y vienen entre el campo, la ciudad y el puerto. Lo importante es hacer dinero y regresar a la tierra de origen, o instalarse y quedarsey volverse argentinos, ellos y sus hijos, lo más pronto posible. Ese es el objetivo del IUS SOLIS – derecho del suelo: se es argentino por el solo hecho de haber nacido en esta tierra-, de la escuela pública, del servicio militar, del tener que traducir al castellano sus nombres. Aunque a fines de siglo XIX se forman sociedades de asistencia (Societá Italiana di Mutuo Soccorso, la Societé Francaise de Secours Mutuels, Laurak-Vat, o Verein Germania), lo que se produce es un acelerado proceso de inserción en el ambiente local. Igual, si son europeos, blancos y trabajadores, mejor. En efecto, las leyes de Residencia (1902) y la de Defensa Social (1910) demuestran que no todos eran bienvenidos. 

La primera guerra mundial impone una pausa; pero la prosperidad económica local y el ascenso del fascismo en Europa favorece la llegada de una nueva oleada de inmigrantes, hasta 1931 cuando las medidas restrictivas se acentúan.

Una coctelera, este Pago Chico,

donde todos se vuelven bahianos, badilleros, bahienses…

¿Tutti ingegneri?

La política migratoria del peronismo 1947-1957

Después de la segunda guerra mundial coinciden los ambiciosos planes de crecimiento económico del peronismo con una extraordinaria oferta de europeos dispuestos a emigrar.  

Durante 1947, y en el marco de un plan de “inmigración asistida” (es decir, reclutada y pagada por el gobierno), llega a la Base Naval de Puerto Belgrano, un grupo de ingenieros y técnicos navales y aeronáuticos italianos y sus familias. 

A partir de 1948, la inmigración “espontánea”, basada en la reactivación de las cadenas migratorias: hombres solos, la mayoría, italianos y españoles, y también algunos yugoslavos, rusos y polacos, con un contrato de trabajo o con familiares llegados previamente, que se instalan en la ciudad. 

Y desde 1952, al bloquearse la posibilidad de enviar dinero a la tierra de origen, la política de “reunificación familiar” financiada por el CIME (Comité Internacional para las Migraciones Europeas), que permitió la llegada masiva de mujeres esposas, madres y hermanas, y niños y padres de todos esos hombres solos.

Esta oleada se agota hacia fines de la década del 1950, y aumenta la llegada de inmigrantes desde países limítrofes.  Aunque algunos barrios se suelen asociar con procedencias determinadas (Tiro Federal, “los turcos”, en Bella Vista, “los gallegos”, “los árabes” en Villa Mitre), en Bahía Blanca no se forman barrios ni colectividades cerradas.

¿Y ahora?

Desde la década del 60, chilenos y, posteriormente, bolivianos, así como también jujeños, salteños y santiagueños llegan a Bahía Blanca y la zona, atraídos por las posibilidades de trabajo en la construcción y en el campo, en el sector hortícola. 

Y en los últimos años, coreanos y chinos, nigerianos, senegaleses, y más recientemente venezolanos, dedicados principalmente a actividades comerciales.

Todos bahienses,

o en camino de serlo, pero.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Esta iría en el centro de la instalación, no dentro de la vitrina (me gustaría en letras más grandes)

Piernas tenemos, no raíces,

lo que somos no está en la sangre

sino en la historia vivida

y la experiencia compartida.

 

Esta iría en uno de los baúles.

“Me decían:
- Irma, a dónde vas,

- in Argentina

- sí,  pero ¿a dónde?

 In Bahía Blanca,

-ay!  hija mía, figlia mia,

là ti mangia la terra, là,

è tutta terra là,

la llaman Bahía Blanca

perchè debe estar siempre blanca de tierra, viste?,

por el viento, esa tierra

es algo como que te traga, te chupa ...”

 

 

 

La foto es esta pero te la voy a enviar aparte. Esta foto iría junto con la cartela “Tutti ingegneri”

 

 

No hay comentarios:

Publicar un comentario