domingo, 23 de marzo de 2025

ANTES DE 1910, LA ANTIGUA ESTACION BAHIA BLANCA SUD, INUNDADA

 

COLEMAN, Arturo, Mi vida como ferroviario inglés en la Argentina, Bahía Blanca, 1951, pp 451-453

1908 LAS MARAVILLAS DE LA LIVERPOOL ARGENTINA (Soler y Lamadrid inundadas)

 Diario Bahía Blanca, 22 de abril de 1908



Maravillas de la Liverpool argentina.
"Ya que los órganos de la prensa diaria y entre ellos esta hoja ha ofrecido a la admiración de propios y extraños mediante la nota gráfica lo que puede señalarse como obras asombrosas del progreso de este centro de actividad, juzgamos que unos y otros no deben desconocer otras maravillas que posee la Liverpool Argentina. Aquellas que "La Nación", "Bahia Blanca" y algunas revistas ilustradas han publicado son el resultado del esfuerzo privado y estas, representadas por el fotograbado que ofrecemos hoy son debidas a la acción ponderada de nuestras autoridades edilicias. Bahia Blanca no puede menos que sobresalir en todo. Es, en los días de lluvia, cuando el pluviómetro marca apenas 20 milímetros, una Venecia para el patronato.
Mientras "El Diario" confecciona un portentoso álbum de vistas que todo el mundo conoce, nosotros iremos ofreciendo notas gráficas que han escapado a la visual de los amorosos empeñados en hacer conocer las maravillas de la Perla del Atlántico."

1904

 El 21 de marzo de 1904 se produjo una inundación importante producida por las lluvias en las cuenca media e inferior del arroyo.

1890 MAYO: "...NOS VAMOS A CONVERTIR EN RANAS"

 



Sigue lloviendo a màs y mejor, sin que lleve miras de concluir. 
Las calles no empedradas estàn intransitables y solo algùn que otro atrevido se anima a salir a ellas
Por poco màs que esto siga, nos vamos a convertir en ranas.

INUNDACION
Se teme que a causa de las continuadas lluvias desborde el Napostà, cuyas aguas ya crecidas no necesitan mucho para salir de madre.


sábado, 22 de marzo de 2025

1884 MARZO: LA INUNDACION, SEGUN LAS MEMORIAS DE JOAQUIN ESANDI

 


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En abril 25 de 1884 fue oficialmente inaugurada la vía ofreciéndonos comunicación con la metrópoli. Daré otro dato interesante relacionado con la fecha. Hacía tiempo que nos estaba molestando una seca muy fuerte. Recuerdo que el 22 de marzo di por terminado un trabajo en el campo, regresando en el mismo día a mi hogar; ¡suerte fue la mía! Por la tarde rompió a llover. El 23 siguió lloviendo fuerte aquí en el local. Pero en las sierras cayó una tromba de agua. Hubo testigo ocular que vio en los cerros del Napostá hasta un palmo de agua, al extremo de exterminar a las vizcachas. Crecieron las aguas del Napostá y el Maldonado de forma tal que desde entonces no han crecido tanto. Nuestras calles eran río y ya fuera del pueblo parecía un mar.

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Dejó de llover, pero las aguas crecían. Hubo dos ahogados en la creciente, amén de otros sustos sin consecuencia. Los habitantes de la parte más bajan, auxiliados por la policía buscaron refugio en la parte alta. Mi casa se componía de dos piezas y cocina, lo suficiente para mi familia. Pues en aquella memorable noche nos albergamos 31 personas. Estas al llegar repetían la frase de dispensa “Dispense Don José o María.” Yo me hallaba satisfecho de poder hacer el bien. También fue motivo de la creciente una marejada terrible que subió hasta la altura en que hoy están los rieles. Esta altura fue tomada para base de la altura de las mareas.

Esta marejada dio motivos a la lentitud en la bajada de las aguas, permaneciendo estas con poco descenso todo el día 24 de marzo. Entre la estación y el arroyo, la corriente arrastró un trecho de 150 metros de vías. Así hubo un desglose de agua para la población.

D. Domingo Pronsato, antiguo expedicionario y colono del coronel Olivieri, hombre activo en el comercio, habiendo adquirido un pasar modesto, se retiró a su chacra en las márgenes del Maldonado. En modesta casa vivía con la esposa y otros miembros de la familia. El día 23 ya citado Doña Rosa, la esposa de este, mujer de santa memoria, se hallaba en el pueblo y decidió marcharse a su chacra. Enfrente a la población hay una pequeña isla con varios árboles frutales plantados por Don Domingo. Doña Rosa pasó bien la primera parte del arroyo y antes de llegar a la segunda parte, la sorprendió una avalancha de agua tal que con las ansias de la muerte, logró alcanzar una planta y subirse a ella. Alos gritos de esta se alarmó el esposo y el resto de la familia. No tengo presente de qué modo le salvaron la vida.

Fue tan grande la creciente que varias parvas de alfalfa que había en el valle fueron llevadas or el agua, como una nave y bajaban boyando aguas abajo, destruyendo a su paso árboles y alambrados. Aconteció lo propio en el rio Sauce Grande y el Sauce Chico. El uno y el otro arrastraron majadas enteras que cubrieron las aguas. En el primero se ahogó un paisano mío Larrea, puestero. Estos arroyos, en sus valles tienen sitios traicioneros. Cuando las aguas son normales, los valles se prestan para la agricultura y la ganadería, faenas a que se dedica mucha gente inexperta. Confían en los centros de los valles, creyendo estar seguros por las aguas y

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Cuando estas molestan en los centros sucede que no hay salidas. Hay “bajitos” o ríos muertos que son el peligro perenne del inexperto.

Contaba Bernabé Conget que estando en su habitación vieron llegar tanta avalancha de agua que hasta empezó a entrar en la casa. Corrieron él y la esposa a otra parte más elevada, al galpón, llevando algo en sus manos para que no se mojara. Al punto volvió a la pieza ya con buena altura de agua. Al entrar en ella vio al gato regalón montado sobre los objetos que boyaban en actitud de estar cazando. “Con sorpresa vi un culebrón que intentaba ponerse a salvo. Cobré tanto espanto por temor no solo de esta sino por otras que podían llegar y molestarme.”

En la planta urbana del pueblo no hubo derrumbes que yo recuerde.

En la época de estas crecientes y lluvias abundantes nos vimos molestados por estas. En la época de la fundación del pueblo a los pobladores les fue fácil y barato formar los techos sobre ramas, tablas o ladrillos, tendiendo sobre aquello barro con abundante paja y bien trabajado. Esta forma de trabajo resiste mucho contra el agua, pero a la larga cede y penetra los techos en forma que molesta. NO diga mi lector que los que tales trabajos hacían fueran ignorantes. Es que los de aquellos tiempos no tenían teja Marsellesa la que a mi llegada al país recién se había puesto de moda. El zinc vine a conocerlo en esta. No había un techo para nuestra. Antes de estas aguas se puso en boga el zinc, pero a mi casa llegó la riada del día 23 de marzo en momentos en que no era posible resistir a estar sin él. Llegó el ferro-carril y llegaron los materiales convenientes para la edificación.

1884 INUNDACIONES Y LA PROPUESTA DE CANALIZAR EL MALDONADO, Estevan Ricard, en el diario EL PORVENIR


1884: Si el hecho no fuera insólito, sino obediente a conocida periodicidad, es evidente que no sólo se haría, sino que ya se hubiera hecho mucho para contrarrestarlo. Pero tratándose de esos violentos desahogos de la naturaleza que asustan al hombre sin aleccionarle, miramos siempre al porvenir usando el telescopio al revés; y lo mismo que Nápoles seguirá extendiéndose sobre las ruinas de Herculano y Pompeya, al pie del Vesubio, y que ya se reconstruyen las casas en Ischia, así seguiríamos aquí sin hacer nada para conjurar el mal que algún día ha de volver. 

Allí está el peligro. Precisamente porque no es este año ni el siguiente que volverá el diluvio, sino probablemente cuando Bahía Blanca sea una grande y floreciente ciudad en que los perjuicios de semejante inundación no serían ya un millón sino quizá de veinte, por eso mismo, decimos, conviene tomar ciertas medidas, y eso desde ya, porque no sabemos cómo ni cuándo volverá el mal.

Estevan Ricard, El Porvenir, 3 de abril de 1884

En abril de 1884, días después de una inundación,  el ingeniero Estevan Ricard que trabajada para la empresa Ferrocarril Sud publica en el diario El Porvenir este artículo: "Las inundaciones en Bahía Blanca. ¿Cómo se evitará su repetición?" y propone, ya en ese momento, la canalización del arroyo Maldonado. 
En conjunto con Ferrowhite Museo Taller, y como parte de la serie "El pasado en primicia. El archivo a diario", ofrecemos la transcripción de ese texto, que fue realizada por la Dra. Diana Ribas.

El archivo en pdf se puede descargar aquí
















1884, No solamente inundación sino también marejada



 Bahía Blanca

A causa de las frecuentes interrupciones del telégrafo nuestro corresponsal no ha podido transmitirnos con regularidad las novedades ocurridas en la ultima quincena en ese progresista pueblo.

Después de las inundaciones del 27 y 28 del próximo pasado con motivo de las lluvias torrenciales han habido las novedades siguientes:

En los días 6, 7, y 8  del corriente han habido tres grandes mareas como nunca antes han visto en esta localidad, llegando las aguas hasta cerca de la "Loma del Paraguayo" distante una legua de la costa, el mar en su creciente ha arrastrado toda la costa llevándose todas las mercaderías depositadas en ella perteneciente a los cargamentos de los buques "Piasoni" bergantín "María Carlota" "Toro" "Pomona" y otros desde el arroyo Maldonado hasta el de Parejas en una extensión de más de 10 millas está llena la costa de bordalesas, cajones, maderas, muebles etc.

Las aguas invadieron las poblaciones del personal táctico del ferrocarril destruyendo muchas de ellas entrando el agua más de un metro. El muelle provisorio, por donde actualmente se efectúa la descarga de los buques ha quedado en su mayor parte destruido y desviado.

En la subprefectura el agua se llevo la casilla del telégrafo con el aparato y los muebles del telegrafista que la tenía hecho un chiche. La corbeta americana de guerra "Nipele" se vio obligada a cambiar de fondeadero en lo más recio del temporal y la "Cabo de Hornos" que estaba de salida para Tierra del Fuego recaló los masteleros suspendiendo su salida.

En los galpones donde está la fábrica de pesquería el agua se llevó un alambrado con postes y todo, mas una casilla que la echo a una legua del sitio donde estaba. No se sabe aún el monto a que ascienden los perjuicios originados.

La suscripción iniciada entre el comercio y vecindario para regalarle un cronómetro al comisario D. Lorenzo Farulla por su digna y abnegada actitud durante los días de la terrible inundación alcanzaba ya a mas de 8300 nacionales y la nota que se eleva al Gefe de Policía dándole cuenta de la conducta de este empleado tiene ya mas de 200 firmas. 

La inauguración de la vía del ferrocarril para el 20 del corriente será mas que difícil pueda ella efectuarse después de los contratiempos y perjuicios sufridos: entre tanto si ele tren sale el 20 como se anuncia difícilmente llegará en un día a Blanca. Ya se anuncia que el banquete conmemorando su inauguración, contratado por la Empresa con los señores Roverano se efectuará en esta capital por el mal estado en que ha quedado la vía después de la inundación.

Si el gobierno no costea las fiestas inherente a un acontecimiento semejante, la Municipalidad no hará nada, pues carece completamente de fondos; al efecto comisionó al municipal Juan R. Savignon para solicitar los fondos necesarios pero este no ha podido aún conseguir audiencia del Sr. Gobernador.

Los terrenos cedidos por el Gobierno de la Provincia (sin intervención dela Municipalidad) al Gobierno Nacional para los edificios fiscales están arrendados a particulares por la Municipalidad desde tiempo atrás; esto como es consiguiente traerá pleitos de los cuales la que se perjudicará será la municipalidad. A uno de dichos arrendatarios se le compraron sus poblaciones para los depósitos provisorios pagándosele pesos 4.000 nacionales sin renunciar al derecho del terreno.